Dra. Neysa Margarita Pérez Rodríguez, Dra. Jacqueline del Carmen Martínez Torres, Dr. José Ángel García Delgado, Lic. Elsa María Rodríguez Adams, Lic. Haymee Rodríguez Lara.
Introducción. Las disfunciones del suelo pélvico y sexual ocupan un importante lugar entre las enfermedades crónicas no transmisibles; con el aumento de la expectativa y calidad de vida de las personas, estos padecimientos alcanzan una notable repercusión negativa en la calidad de vida de quienes la padecen. Desarrollo. La debilidad o lesión de los elementos que forman el suelo pélvico predispone, en especial a la mujer, a presentar afecciones a ese nivel, que provocan, en ocasiones, una sintomatología múltiple como: Incontinencia urinaria y fecal, Prolapso genital, dolor pélvico crónico y disfunción sexual.Ambas disfunciones en la mujer comparten un grupo de factores de riesgo/enfermedades crónicas, su etiología es multidimensional y se destacan: la edad, la multiparidad, el embarazo, las cirugías pélvicas, las instrumentaciones en el parto, la obesidad, los antecedentes de enfermedades crónicas, el uso habitual de determinados medicamentos y algunos hábitos tóxicos.En la práctica encontramos poca información acerca de la repercusión de la función sexual de mujeres afectadas con algún trastorno del suelo pélvico.El tratamiento puede ser conservador y/o quirúrgico, con resultados muy alentadores para la Fisioterapia y Rehabilitación, dirigida al entrenamiento de los músculos del suelo pélvico y al uso de medios físicos como la estimulación eléctrica y el campo magnético. Conclusiones. Las disfunciones del suelo pélvico y sexual son de presentación frecuente, infra diagnosticadas y tratadas. Ambas disfunciones comparten un grupo de factores de riesgo que también son comunes a otras enfermedades crónicas no transmisibles. El tratamiento debe ser integral y personalizado.
Palabras clave: Disfunción sexual femenina; Disfunción del suelo pélvico.