Dentro de la amplísima gama de servicios que ofrece la red Infomed a los profesionales de la salud cubana, existe uno en particular estrechamente relacionado con la Universidad Virtual de Salud [4] (UVS) y las actividades formativas a distancia, se trata del Aula Virtual [5], un espacio que al decir de la coordinadora de la sede central, la especialista Grisel Zaca González, "intenta brindar soporte para el desarrollo de las actividades docentes, tal y como ocurre en un aula presencial, a través de una serie de recursos y herramientas que permiten desarrollar los procesos de enseñanza y aprendizaje".

A Juan de Dios Barrios la historia le tenía reservado un encargo sublime. Aquel humilde tabaquero sería el responsable de hacerle llegar a Juan Gualberto Gómez las nuevas instrucciones de José Martí, Delegado del Partido Revolucionario Cubano. El documento, breve y conciso, vendría acompañado de otras dos firmas: la de Enrique Collazo, representante del Occidente, y la del brigadier José María Rodríguez, comisionado del general Máximo Gómez.
Carlos J. Finlay y Barrés, médico y científico cubano descubrió y describió la importancia del vector biológico a través de la teoría metaxénica de la transmisión de enfermedades por agentes biológicos, aplicándola a la fiebre amarilla transmitida por el mosquito Aedes Aegypti. El 18 de febrero de 1881, como representante del gobierno colonial, presentó por primera vez su teoría de la transmisión de la fiebre amarilla por un agente intermediario, el mosquito, ante la 5ta sesión de la Conferencia Sanitaria Internacional. Su hipótesis fue recibida con frialdad y escepticismo. Realizó experimentos posteriores con voluntarios que le permitieron comprobar su hipótesis y descubrir que el individuo picado una vez por un mosquito infectado, quedaba inmunizado contra futuros ataques de la enfermedad.
Cuando buena parte del mundo ha vivido una temporada de confinamiento para huir del letal coronavirus que ha cambiado nuestras vidas, el espacio digital se ha convertido en el mejor aliado para que la distancia física no se transforme en un total distanciamiento social. Miles de millones de personas han recurrido más que nunca a dispositivos conectados móviles o fijos para comunicarse con la familia y amigos, para informarse sobre la enfermedad o los acontecimientos diarios, para teletrabajar y para proveerse de alimentos, recursos e insumos.