Infomed

RSS_Noticias_Al Dia_Investigaciones

[Versión para imprimir] [Versión PDF]
Contenido sindicado
Editora principal - Especialista en Información | Dpto. Fuentes y Servicios de Información, Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas, Ministerio de Salud Pública | Calle 27 No. 110 e M y N. Plaza de la Revolución, Ciudad de La Habana, CP 10 400 Cuba | Telefs: (537) 8383316 al 20, Horario de atención: lunes a viernes, de 8:30 a.m. a 5:00 p.m.
Actualizado: 22 semanas 5 días atrás

Lanzarán tratamiento contra el cáncer basado en investigación ganadora del Nobel

Lun, 10/22/2018 - 01:02

La compañía rusa de biotecnología BIOCAD lanzará en 2019 un tratamiento contra el cáncer basado en los descubrimientos de James Allison y Tasuku Honjo, cuya investigación sobre el uso de la inmunoterapia contra tumores resultó ganadora del último premio Nobel de medicina.

‘Esperamos que para el segundo trimestre de 2019 se haya aprobado nuestro medicamento, el prolgolimab, que es un anticuerpo monoclonal que actúa contra la proteína programada 1 (PD1)’, aseguró en una entrevista el director ejecutivo de BIOCAD, Dmitri Morózov.

Las investigaciones del último Nobel de medicina permitieron determinar que las proteínas PD1 y CTLA-4 impiden a los linfocitos T atacar a las células cancerosas.

En base a esa investigación, en los últimos años se desarrollaron varios medicamentos que atacan a la PD1 y a la CTLA-4, activando la capacidad autoinmune del cuerpo humano contra las células cancerosas.

‘La interacción de un tumor con estas moléculas lo hacía invisible para el sistema inmune del paciente, lo que protegía al tumor y le permitía crecer’, señala Román Ivanov, vicepresidente de BIOCAD, donde dirige las áreas de Investigación y Desarrollo.

Según explica Ivanov, los productos de BIOCAD basados en estos descubrimientos ya pasaron los estudios clínicos y demostraron su eficacia en la lucha contra melanomas ‘con grandes resultados’.

‘En más del 40 por ciento de los casos los tumores se redujeron considerablemente después del tratamiento y en más del 70 por ciento de los pacientes se detuvo el crecimiento del tumor’, añade.

Además, actualmente se están desarrollando estudios clínicos para calibrar la eficacia de este ‘revolucionario’ medicamento contra otro tipo de cánceres, como el de pulmón, dando hasta la fecha unos resultados prometedores.

Según relata Ivanov, además de esperar que este tratamiento esté disponible en Rusia para 2019, la compañía ambiciona llevar sus productos a Europa. ‘Esperamos que este producto aparezca en Europa entre 2020 y 2022′, apunta.

Pese a que ya existen medicamentos que se basan en los mismos descubrimientos en el mercado europeo, Ivanov se muestra convencido de que a BIOCAD no le faltarán clientes porque ‘muchas compañías están interesadas en licenciar este producto’ y, sobre todo, porque la entrada de un nuevo competidor proporcionará ‘una competición sana que probablemente provocará una bajada de precios’ en un medicamento cuyo precio es muy elevado.
octubre 20/ 2018  (Sputnik)

Categorías: Noticias

Demuestran la eficacia de un fármaco de inmunoterapia para el tratamiento de inflamaciones oculares

Sab, 10/20/2018 - 01:08

La uveítis es la inflamación de la úvea -el tejido ocular situado entre la esclerótica y la retina-, a causa de infecciones o trastornos autoinmunes. La úvea aporta la mayor parte del suministro sanguíneo a la retina, por lo que el tratamiento temprano de su inflamación podría ser clave para evitar consecuencias en otros tejidos oculares, ya que, de no tratarse a tiempo, este proceso inflamatorio puede extenderse al vítreo y a la retina.

Investigadores del Instituto de Ciencias Biomédicas de la CEU UCH han testado por primera vez en un modelo experimental la eficacia para el tratamiento de la uveítis del fármaco Bevacizumab. Sus resultados, que aportan una nueva estrategia para el tratamiento de la uveítis y la prevención de sus efectos, han sido publicados en la revista científica internacional Frontiers in Pharmacology.

Según explica el profesor Francisco Bosch, director del Instituto de Ciencias Biomédicas de la CEU UCH, “Bevacizumab es un fármaco empleado en inmunoterapia combinada para el tratamiento de tumores, que tiene también diversas aplicaciones oftalmológicas para tratar enfermedades oculares como la retinopatía diabética, el edema macular o el glaucoma”. El equipo investigador de la CEU UCH, liderado por el doctor Bosch, ha estudiado por primera vez la capacidad antiinflamatoria del fármaco, frente a sus potenciales riesgos en cuanto a toxicidad, en uveítis inducida en un modelo experimental.

Efecto antiinflamatorio

Según destaca Francisco Bosch, “los resultados de recuento celular e histopatológicos obtenidos por nuestro equipo demuestran la capacidad preventiva de la inflamación de este fármaco, no solo de la úvea, sino también de la retina y de la cámara vítrea. Y también permiten descartar el riesgo de degradación de la retina que podía estar asociado al uso del fármaco”.

Estos resultados aportan también datos relevantes en la polémica en torno al uso de fármacos de factor anti-crecimiento del endotelio vascular inyectables, los anti-VEGF. “Aunque el bevacizumab, comercializado como Avastin, fuera desarrollado originalmente para el tratamiento de varios tipos de cáncer, se utiliza comúnmente en oftalmología pese a no estar específicamente recomendado para ello. Nuestros resultados corroboran que en este ámbito es tan efectivo y seguro como otros medicamentos anti-VEGF, como Lucentis, que se diseñó específicamente con fines oftalmológicos, pero que tiene un coste más elevado”, destaca el doctor Bosch.
octubre 19/ 2018 (dicyt.com)

Referencia bibliográfica 

Bevacizumab Diminishes Inflammation in an Acute Endotoxin-Induced Uveitis Model”. Frontiers in Pharmacology. doi: 10.3389/fphar.2018.00649.

Categorías: Noticias

Crean dispositivo biodegradable que ayuda a regenerar nervios en ratas

Vier, 10/19/2018 - 01:06

Los accidentes automovilísticos, las lesiones deportivas e incluso el exceso de envío de mensajes de texto en celulares, pueden lesionar los nervios periféricos, que ocasionan adormecimiento, hormigueo y debilidad, según el tipo de lesión, en manos, brazos o piernas.

Investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis y la Universidad de Northwestern desarrollaron un dispositivo implantable y biodegradable que suministra pulsos regulares de electricidad a los nervios periféricos dañados en ratas, ayudando a los animales a regenerar los nervios en sus patas y recuperar más rápido su función nerviosa y fuerza muscular.

Esta tecnología podría ayudar a las personas a una recuperación más rápida, ya que actualmente la atención de este tipo de lesiones puede llevar meses y los médicos sugieren analgésicos como la aspirina y la terapia física y, en casos graves, pueden sugerir cirugía.

De hecho, en la práctica es frecuente administrar estimulación eléctrica a los nervios lesionados durante intervenciones quirúrgicas para ayudar a la recuperación.

El autor principal y profesor de neurocirugía, ingeniería biomédica y ortopedia de la Universidad de Washington, Wilson Ray, destacó que con este dispositivo ‘hemos demostrado que la estimulación eléctrica administrada de forma programada puede mejorar aún más la recuperación del nervio’.

A diferencia de las neuronas en el cerebro y la médula espinal, los nervios periféricos que atraviesan los brazos, las piernas y el torso pueden regenerarse después de una lesión.

La estimulación eléctrica desencadena la liberación de proteínas que promueven el crecimiento, potenciando las capacidades naturales de las células nerviosas y las ayuda a crecer de forma más rápida y completa, destaca en un comunicado de la Universidad de Washington en San Luis.

El equipo de investigación diseñó dicho dispositivo que, en un futuro,  envolvería el nervio lesionado para transmitir pulsos eléctricos días antes de que el aparto se degrade inofensivamente en el cuerpo.

El dispositivo se alimentaría de forma inalámbrica mediante un transmisor fuera del cuerpo, que actuaría de manera muy parecida a la estera de carga de un teléfono celular.

El sistema electrónico es bioabsorbible (a la exposición al agua salada), con una función única relevante para la recuperación del daño a un nervio periférico, a través de la estimulación eléctrica en determinados momentos durante el proceso de curación.

Los científicos probaron la eficacia de este sistema en ratas con nervios ciáticos lesionados.
octubre 18/ 2018 (Notimex)

Categorías: Noticias

Nobel de Medicina 2018 para Allison y Honjo por terapias contra cáncer

Mar, 10/02/2018 - 01:48

El Premio Nobel de Medicina  2018 fue concedido al estadounidense Jamnes P. Allison y al japonés Tasuku Honjo por sus descubrimientos en nuevas terapias contra el cáncer basadas en la habilidad del sistema inmunológico para atacar células cancerígenas.

‘Este año el premio constituye un hito en la lucha contra el cáncer. El descubrimiento hecho por los dos galardonados aprovecha la capacidad del sistema inmune de atacar las células cancerosas liberando los frenos en las células inmunes’, explicó la Asamblea Nobel del Instituto Karolinska al anunciar el premio.

Para llegar a este descubrimiento, Allison, quien trabaja en la Universidad de Texas, estudió una proteína llamada CTLA-4 que funciona como un freno en el sistema inmunológico e intuyendo sus grandes potencialidades.

Mientras Honjo realizó otro paso adelante en este nuevo camino descubriendo la PD-1, una proteína de las células tumorales que funcionan también como un freno, pero con un mecanismo de acción distinto respecto a aquellos conocidos hasta el momento.

‘Las terapias basadas en su descubrimiento demostraron ser asombrosamente eficaces en la lucha contra el cáncer’, precisó el Instituto Karolinska de Estocolmo.

‘El cáncer ocasiona la muerte a millones de personas cada año y es uno de los mayores desafíos para la salud de la humanidad, por este motivo consideramos importante premiar a los dos investigadores que han establecido un principio totalmente nuevo para la terapia del cáncer’, agregó.

El inmunólogo japonés expresó su deseo de que el premio pueda animar a más investigadores a ampliar los estudios y mantener la lucha contra el cáncer.

‘Espero que este tratamiento siga salvando más vidas’, dijo Honjo en conferencia de prensa que ofreció en la Universidad de Kioto, donde continúa ejerciendo como profesor invitado, minutos después de enterarse que fue galardonado con el Nobel de Medicina .

El Premio Nobel de Medicina  del año pasado fue otorgado a los estadunidenses Jeffrey C. Hall, Michael Rosbash y Michael W. Young por sus descubrimientos de los mecanismos moleculares que regulan el ritmo circadiano, es decir, el reloj biológico.

Hoy martes se anuncia el Nobel de Física y el miércoles el de Química, mientras el viernes se dará a conocer el de la Paz y el lunes próximo el de Economía.

Este año no se entregará el Premio Nobel de Literatura, pues la Academia Sueca se encuentra inmersa en un escándalo de filtraciones y supuestos abusos sexuales, pero en 2019 se concederán dos galardones.

Los galardones, dotados de nueve millones de coronas suecas cada uno (un millón de dólares), serán entregados el próximo 10 de diciembre, coincidiendo con el aniversario de la muerte de su fundador Alfred Nobel, en una doble ceremonia en Estocolmo y Oslo.
octubre 1/2018 (Notimex)

Categorías: Noticias

Las bacterias tienen un comportamiento complejo

Jue, 08/30/2018 - 01:21

Un equipo de investigadores liderado por Jordi Garcia-Ojalvo, director del Laboratorio de Dinámica de Sistemas Biológicos de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, ha identificado un nuevo comportamiento dinámico en comunidades bacterianas, similar al de otros sistemas complejos como el cerebro o las comunidades sociales.

En este trabajo, publicado en la PNAS, los científicos han estudiado comunidades de bacterias Bacillus subtilis, conocidas de forma genérica como biofilms, que coexisten en condiciones de estrés y son notablemente resistentes y difíciles de erradicar.

Han descubierto que las colonias de bacterias empiezan a oscilar de forma abrupta cuando el biofilm supera un tamaño determinado. Este requisito de un tamaño mínimo es característico de fenómenos emergentes, como el desarrollo de un brote epidémico en una población, que requiere un número mínimo de infectados, o la generalización del uso de una tecnología cuando se sobrepasa un número crítico de usuarios.

Falta de nutrientes

El análisis de un modelo matemático sencillo, junto a experimentos de microscopía y microfluídica, ha mostrado que los biofilms se ven sometidos a una transición discontinua entre un estado de crecimiento constante y uno de crecimiento oscilatorio, que el mismo equipo de científicos ya describió en un artículo en el 2015 como un mecanismo para afrontar la falta de nutrientes causada por el crecimiento del biofilm.

Las oscilaciones son un ejemplo de comportamiento dinámico que se da en muchos tipos de sistemas complejos. Se producen en el latido rítmico del corazón, en los ciclos económicos o en las oscilaciones climáticas. “La transición abrupta hacia las oscilaciones que hemos observado ahora permitiría a la comunidad de bacterias hacer frente de manera eficiente a situaciones de estrés por escasez de nutrientes, por ejemplo”, explica Rosa Martinez-Corral, la primera autora del artículo.

Oscilaciones

Incluso antes del punto de transición, han visto que perturbaciones como la reducción temporal de nutrientes pueden producir oscilaciones, lo que se conoce como biestabilidad. Este comportamiento es similar al que tiene lugar cuando se graba información en memorias magnéticas, donde los estados 0 y 1 de un bit coexisten, y pueden pasar del uno al otro mediante una perturbación externa. En el caso de los biofilms, uno de los estados correspondería al crecimiento constante y el otro al crecimiento oscilatorio.

“A menudo, el estado de un sistema varía cualitativamente como resultado de cambios en alguno de los factores que regulan su comportamiento, y es, por lo tanto, esencial conocer cómo se pueden producir este tipo de transiciones, tal y como se ha visto en este estudio”, dice Jordi Garcia-Ojalvo, catedrático de Biología de Sistemas del Departamento de Ciencias Experimentales y de la Salud (DCEXS). “Este hecho señala la importancia de estudiar sistemas simples para entender los fenómenos en sistemas más complejos”, concluye.
agosto 29/2018 (diariomedico.com)

Categorías: Noticias

La historia desnuda y escandalosa de los que niegan la evidencia científica

Mié, 08/29/2018 - 01:42

El esfuerzo contra el calentamiento global atraviesa una fase crítica y en buena medida se debe a la negativa de Washington y un sector de la sociedad estadounidense a participar del combate. Pese a la incesante acumulación de datos y confirmaciones empíricas del trastorno climático y su origen humano, en esa nación los escépticos se mantienen incólumes. ¿Cómo es posible?

Naomi Oreskes y Erik Conway ofrecen en Mercaderes de la duda una respuesta centrada en el desmontaje de las campañas de desinformación impulsadas por intereses creados y un puñado de científicos conservadores. Para ello, los dos historiadores de la ciencia -una adscrita a la Universidad de Harvard y el otro al Jet Propulsion Lab de la NASA- se remontan a su origen: la ‘ruta del tabaco’, es decir, las tácticas aplicadas por las tabacaleras para negar el poder cancerígeno del cigarrillo.

En los años 50 y 60, sus maniobras allanaron el camino a los posteriores negacionistas. ¿En qué consistían? Por un lado, se investían de autoridad reclutando expertos afines y creando centros de ‘investigación’; por el otro, explotaban las incertidumbres (“La duda es nuestro producto”, admitían en un memorándum interno). En pocas palabras: si los hechos eran imposibles de obviar, los tachaban de insuficientes y exigían más estudios. Con esas tretas dilatorias impedían la regulación de su negocio y ganaban tiempo para seguir fomentando el tabaquismo.

La agitación sistemática de las dudas les permitía abusar de una práctica rutinaria del periodismo estadounidense: la cobertura equilibrada de las polémicas. Nacida para garantizar el acceso mediático a las partes de un debate político, esa pauta fue distorsionada por las tabacaleras, que así lograron que The New York Times o el respetado Edward Murrow otorgaran a sus posturas marginales el mismo rango que al consenso científico mayoritario. Se transmitía de ese modo a la opinión pública la engañosa impresión de que los expertos se hallaban seriamente divididos.

Dudas torticeras

Que sus ardides hicieron escuela quedó claro cuando el rearme impulsado por Ronald Reagan chocó con la hipótesis del invierno nuclear ideada por Carl Sagan y otros expertos. El lúgubre escenario contradecía la propaganda oficial, empeñada en minimizar el impacto de una guerra atómica. Para refutarlo se creó el Instituto George C. Marshall y se introdujo en la panoplia persuasiva una nueva arma: acusar a Sagan y sus colegas de hacerle el juego a la Unión Soviética.

Ese modus operandi se repitió en las sucesivas controversias. En la batalla por el humo de segundo mano, las tabacaleras encargaron al Center for Indoor Air Research y revistas ‘académicas’ como Tobacco & Health negar el perjuicio causado al fumador pasivo.

Con motivo de la lluvia ácida, las eléctricas se movilizaron para desvincular sus emisiones de la muerte de los bosques. Cuando saltó la alarma por el agujero de ozono, los fabricantes de aerosoles pugnaron por absolver a los CFCs de su responsabilidad en el trastorno. Posteriormente, se intentó rehabilitar al DDT a base de demonizar a Rachel Carson, quien alertara de los nocivos efectos ambientales del insecticida.

Actualmente, las petroleras y la minería del carbón financian think tanks como el Cato Institute y otros agentes dedicados a difamar al IPPC (el panel de expertos de las Naciones Unidas que coordina los consensos científicos sobre el cambio climático) y culpar del fenómeno al sol, las variaciones naturales, los rayos cósmicos, o directamente sostener que no hay tal calentamiento.

Expertos que se repiten

Muchos de los científicos que se prestaban a esas operaciones de relaciones públicas compartían un perfil similar: ultraliberales y anticomunistas, creían que las críticas al armamento nuclear, al tabaquismo y a los gases contaminantes respondían a una agenda oculta de izquierda encaminada a implantar el intervencionismo estatal en todos los ámbitos.

Financiados por las industrias afectadas y amplificados por medios conservadores como The Wall Street Journal o Forbes, en sus filas destacaban los físicos Fred Seitz, Fred Singer y Bill Nierenberg. Asociados durante la Guerra Fría al complejo militar-industrial, pasaron de negar el invierno nuclear a refutar las secuelas perniciosas del humo de segunda mano y, finalmente, el origen antrópico del calentamiento global.

Cuesta no escandalizarse con la lectura de esta obra, que ha sido llevada al cine; cuesta no deprimirse al ver cómo ejecutivos mendaces, ayudados por investigadores y políticos venales o ideológicamente ofuscados, recurrieron a toda suerte de artimañas para combatir los hechos que no les convenían; y cómo sus falacias, a falta de una respuesta contundente de parte del periodismo y de la comunidad científica, terminaron calando en un segmento significativo de la opinión pública.

Con todo, el balance no es descorazonador; pese a las patrañas, el tabaquismo fue reglamentado; los CFCs, prohibidos; el armamentismo nuclear, frenado; la lluvia ácida se redujo y el DDT no se ha vuelto a usar; aunque en lo relativo a las emisiones causantes del cambio climático el desenlace sigue en el aire. De ahí la actualidad de este trabajo que desmonta la refinada sofística concebida para desacreditar los hallazgos que chocan con intereses poderosos, a la vez que nos recuerda cómo funciona el método científico, la provisionalidad de sus resultados, y los recaudos que deben tener los periodistas si no quieren ser manipulados por los mercaderes de la duda.

Por esto último nos parece pertinente concluir con un párrafo extraído del libro reseñado:

“La ciencia no proporciona certidumbre. Solo proporciona pruebas. Solo proporciona el consenso de los expertos, basada en la acumulación organizada y el examen de las pruebas. Oír a ‘ambas partes’ de una controversia tiene sentido cuando se debaten políticas en un sistema con dos partidos, pero cuando ese marco se aplica a la ciencia hay un problema (…) la investigación produce pruebas que pueden aclarar puntualmente la cuestión (…) A partir de ese punto, ya no hay ‘partes’. Hay simplemente conocimiento científico aceptado.”
agosto 28/2018 (agenciasinc.es)

Categorías: Noticias

Las células epiteliales adoptan una nueva forma geométrica para que los tejidos se curven

Sab, 08/04/2018 - 01:21

A la hora de estudiar los tejidos celulares es fundamental conocer qué relación existe entre las células que lo componen. Ello permite saber las posibles formas que puede adoptar un tejido.

Así, se facilita la descripción más precisa de los intercambios moleculares que se producen entre las células y la definición de tejidos ‘normales’ que pueden servir de patrones para el diagnóstico de anomalías en el crecimiento celular, como las que dan lugar a un proceso tumoral.

Investigadores del departamento de Biología Celular de la Universidad de Sevilla y el Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBiS) han demostrado que las células epiteliales, aquellas que recubren las superficies de muchos órganos, adoptan una forma geométrica que no estaba descrita hasta ahora, el escutoide, para que los tejidos puedan curvarse.Las células epiteliales adoptan la forma escutoide cuando el tejido se curva y hacen que adquiera una estructura más estable

Este hallazgo, que acaba de publicar la revista Nature Communications, permite que los órganos puedan adquirir formas muy complejas pero que a la vez sean estables. Así, los expertos afirman que los escutoides son la solución que ha encontrado la naturaleza para doblar y curvar los epitelios.

“Las células epiteliales son ‘los bloques de construcción’ con los que se forma un organismo. Los epitelios forman estructuras con múltiples funciones, como hacer de barrera contra infecciones o absorber nutrientes”, explica Luisma Escudero, profesor de la Facultad de Biología de la Universidad de Sevilla.

Un escutoide es una forma geométrica sólida, como un cubo o una pirámide, que no se había descrito hasta ahora. Las células epiteliales adoptan esta forma cuando el tejido se curva y hacen que adquiera una estructura más estable. Se podría decir que se parecen a unos ‘prismas retorcidos’.

“Durante el desarrollo embrionario se pasa de una estructura simple formada por unas cuantas células a un animal con órganos muy complejos. Este proceso no ocurre solo por el crecimiento del organismo, sino que las células epiteliales se mueven y empaquetan para organizarse correctamente y dar la forma final a los órganos”, añade.

Cómo se forman los órganos

Hasta el momento, estos bloques se representaban con la forma de prismas o pirámides truncadas. Sin embargo, al examinar epitelios curvos en las muestras del laboratorio, los investigadores han encontrado evidencias de que estas células reales adoptan otras formas más complejas.

Esto se debe a que el tejido al curvarse tiende a minimizar su energía, a ser más estable, y nuestros datos biofísicos indican que lo que hacen sus células es adoptar la forma de escutoide”, subraya Escudero.

Esta investigación abre la puerta para entender cómo se forman los órganos durante el desarrollo y qué puede fallar en algunas enfermedades donde este proceso está alterado.

Respecto al siguiente paso, los autores pretenden encontrar las moléculas que hacen que las células adopten la forma de escutoide. “A medio plazo, podremos intentar aplicar estos conocimientos a la creación de tejidos y órganos artificiales en el laboratorio, un gran reto para la biología y la biomedicina”, concluyen.

agosto 03/ 2018 (SINC)

Referencia bibliográfica:

Scutoids are a geometrical solution to three-dimensional packing of epitheliaNature Communications. Volume 9, Article number: 2960 (2018)

Categorías: Noticias
Desarrollado por Drupal, un Sistema de Gestión de Contenidos (SMS) de recursos abiertos (open source).