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¿ Considera usted oportuna la relación entre Filosofía y medicina ?

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A Debate en FilomasterLe invitamos a participar en el Forum: Filosofia y Sociedad "Dilemas éticos al final de la vida" que se iniciará el lunes 29 de enero a las 8:00am como parte del Proyecto Filomaster.

Se trata de un foro debate on line promovido desde el curso de  Filosofia para Residentes.

Objetivos del Forum:

  • COMPRENDER importancia de la reflexion filosofica en medicina.
  • DELIBERAR acerca de los dilemas éticos del final de la vida.
  • EXPLICAR cuáles son las alternativas de un paciente terminal para morir dignamente

Preguntas a debate

  1. ¿ Cuál es la importancia que atribuye a la Activdad Humana ?
  2. ¿ Qué entiende usted por cambio de paradigmas ?
  3. ¿Por qué la eutanasia y el suicidio asistido se convierten hoy en nuevos dilemas éticos?
  4. ¿Para qué se forman los médicos?
  5. ¿ En qué reside la dignidad?
  6. ¿ Qué se pide: una muerte digna o una vida digna?
  7. ¿Es la eutanasia una opción solo para el enfermo terminal?
  8. ¿Quien decide sobre la eutanasia,  el equipo de salud o el usuario de esa práctica?

 

SECCIÓN DE COMENTARIOS

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Dr. Guillermo Cruz Sánchez Residente 1er año de Urología Hospita

 La calidad de vida es un concepto polivalente que ha sido transformado desde los mismos inicios del pensamiento humano, de acorde a muchos autores debe ser considerado como la plenitud de felicidad, para otros es la satisfacción de cumplir con los deberes que se nos son entregados en la vida y otros criterios plantean que es la entrega total a Dios. Desde mi punto de vista, primero como humano es que uno tiene una vida con calidad cuando, dentro de un marco social determinado, puedes desarrollar todas tus funciones y puedes cumplir todos tus objetivos sintiéndote realizado y exitoso en todo momento. Debes poder tener una actividad productora tanto para la persona como para la sociedad que te lleve a sentir felicidad y éxito en tu vida. Ahora debo llevarlo al punto de vista médico donde, toda la actividad o labor que desarrolle debe estar acompañada de una condicional de salud, tanto mental como psíquica, que nos permita realizar las labores a nuestra máxima capacidad y con el mejor desempeño, para así poder después ver el éxito. Una vida con calidad es una vida que puedas desarrollar dignamente y ser útil tanto a tu persona como a la sociedad a la que pertenezcas.

Instituto de Neurología y Neurocirugía Dra. Gloria Esther Castil

 Derecho a una vida y una muerte digna.

La dignidad humana es un valor inviolable e intangible de la persona, es un derecho fundamental y es el valor inherente al ser humano porque es un ser racional que posee libertad y es capaz de crear cosas. La dignidad se basa en el respeto y la estima que una persona tiene de si misma y es merecedora de ese respeto por otros porque todos merecemos ser respetados. Cuando reconocemos las diferencias de cada persona y toleramos esas diferencias, la persona puede sentirse digna, con honor y libre. La ortotanasia o muerte digna, designa la actuación correcta ante la muerte por parte de quienes atienden al que sufre una enfermedad incurable o en fase terminal. Por extensión se entiende como el derecho del paciente a tener una muerte digna, sin el empleo de medios desproporcionados y extraordinarios para mantener la vida. En este sentido, ante enfermedades incurables y terminales se debe procurar que se actúe con tratamientos paliativos para evitar sufrimientos, recurriendo a medidas razonables hasta que llegue la muerte conservando hasta el último aliento la dignidad en nuestra existencia.

 

Dra. Danay de los Reyes Valdés INN

 De la actividad humana podemos decir que gracias a ella se realiza la transformación racional del medio que nos rodea según sus necesidades para alcanzar determinadas metas o fines y que dan al traste con el desarrollo de la sociedad en este proceso se evidencian los procesos de relación entre el sujeto y el objeto donde el hombre como ser vivo pensante y consciente puede dirigir sus actos, por lo que revela al hombre como ser biopsicosocial históricamente determinado.  Paradigma encierra en sí un conjunto de reglas que nos permite llegar a un fin  sinónimo de ejemplo, patrón, o modelo digno de seguir. En la práctica se convierte en un conjunto de reglas y disposiciones, escritas o no, que establecen o definen los límites y las formas de comportarse dentro de ellos. Los cambios de paradigma en su mayoría son realizados por personas que se encuentran fuera de él ya que su percepción no está influenciada por las emociones pudiendo ver y analizar la realidad objetiva tal cual se les presenta”. Y debe existir pues si no existiría una parálisis de paradigmas y las sociedades no pueden avanzar pues nadie descubriría cosas impactantes cosas que aún están por descubrir.  Los médicos nos formamos con el objetivo de ayudar a mejorar la salud de las personas, tanto desde el punto de vista físico como psicológico principalmente para promover estilos de vida saludables y prevenir enfermedades, curar y rehabilitar, ayudar a los pacientes y a sus familiares a tener un estilo de enfrentamiento adecuado ante las enfermedades.  La dignidad es un valor o un derecho inviolable de la persona que se basa en el reconocimiento del respeto y la tolerancia ante las diferencias. Nos da la posibilidad de elegir cómo ser, qué hacer y tener la alternativa de cambiar, de tener aspiraciones y proyectos personales, de tener la capacidad de sentirse orgulloso de las consecuencias de sus actos o culpable si ha causado daño inmerecido a otros, nos hace responsables, refuerza la personalidad, fomenta la sensación de plenitud y satisfacción. Siendo dignos viviríamos siempre una vida respetable, una vida con sentido. Considero que se debe vivir y morir dignamente, eligiendo la mejor forma para hacerlo. Toda persona tiene el derecho de decidir la forma y el momento de su muerte, facilitada o provocada por una intervención médica, siempre que esta sea una decisión muy bien definida por un grupo multidisciplinario de profesionales con el objetivo de evitar el sufrimiento que a largo o corto plazo traerá su enfermedad, a petición del interesado o sin ella. Pienso que sí pudiera ser una opción para los pacientes en estadio terminal y otros con enfermedades invalidantes irreversibles donde el paciente tenga plenas capacidades mentales y haya agotado toda posibilidad de tratamiento satisfactorio e incluso después de haberle ofrecido tratamientos paliativos para aliviar sus síntomas, además que sea valorada esta petición por personal calificado.

  

 

DRA. GISELA DE LA CARIDA PÉREZ ABAL, RESIDENTE DE 4TO AÑO DE LA

 Considero que a toda persona se le debe respetar  la voluntad de ser auxiliado a morir, en situaciones extremas donde su salud es precaria y ya se le ha brindado todo el apoyo vital posible en aras de mejorar  su estado  o ante una discapacidad que con el tiempo vaya progresando y en algún momento  será víctima de forma consciente que el momento de su muerte ha llegado. Todo esto basado en que la eutanasia no es más que la intervención voluntaria encaminada a inducir la muerte de un individuo, poniendo fin a su sufrimiento físico y mental, ya que etimológicamente sólo significa "buena muerte", pudiendo ser de forma directa  siendo el proceso de adelantar la muerte de una persona que tiene una enfermedad incurable o indirecta siendo el  Intento de  paliar el dolor y sufrimiento de la persona en cuestión y para ello se le suministran una serie de medicamentos que pueden producir la muerte de la citada persona sin buscarla. Para algunos, este tipo de eutanasia no existe, pues no hay eutanasia sin intención de provocar la muerte. Diferenciándose de una muerte digna que no es más  que la producida  con todos los alivios médicos adecuados y los consuelos humanos posibles. También se denomina ortotanasia. No es equivalente a la eutanasia, porque no es una muerte bajo petición ni a demanda. Es verdad que la medicina es una ciencia que se encarga de investigar enfermedades y darles solución, donde el dolor y el sufrimiento irremediable de un individuo ante determinada patología invalidante que no quiere ser parte de ello, también debe tener una solución , y si esta vía forma parte , pues abogo por ella.

Dra. Tatiana Scott Ojer Residente de Neurocirugía 4to año Insti

 Sin lugar a dudas uno de los temas de extrema complejidad y de los cuales merecen ser discutidos lo constituye el Suicidio asistido  y la Eutanasia debido al gran enfrentamiento de ello con la realidad práctica al surgir un sinfín de interrogantes, que cuestionarían las disímiles posturas adoptadas. Partimos de que resulta de gran importancia el conocer y delimitar cada concepto de ahí que en la eutanasia es un tercero el que provoca la muerte del sujeto que desea morir (ya sea activa o pasivamente); en cambio, en el suicidio asistido es el propio sujeto quien se provoca la muerte a sí mismo, pero con la ayuda de un tercero, sea este un médico o no. La distinción radica en quién realiza la acción o es responsable de la omisión que tiene como resultado la muerte. Si es el propio sujeto que desea morir quien actúa, pero con ayuda de alguien, entonces estamos en presencia de una hipótesis de suicido asistido. Todo ello nos llevan a dilemas éticos que nos resulta de gran dificultad su discernimiento por ejemplo. Para los defensores de la eutanasia, la dignidad humana del enfermo consiste en el derecho a elegir libremente el momento de la muerte. Para sus detractores, la dignidad humana es oponerse a este derecho por considerarlo una arbitrariedad humana frente a un asunto exclusivamente divino para algunos y exclusivamente científico-legal para otros. Todo este conflicto está determinado por la ética que implique el asunto en cuestión y que para determinar la ética de un proceder hay que hablar de moral, justicia, verdad, conocimiento científico y sociedad, ya que es precisamente en la sociedad donde se forman estos valores que, unidos al conocimiento científico, contribuyen a la formación de la ética médica, resulta necesario el esclarecimiento de estos dilemas debido  a que las políticas de salud afectan directa o indirectamente todos los aspectos de la vida cotidiana: las acciones, los comportamientos y las decisiones. Pueden además, prohibir conductas que se perciben como riesgosas, alentar las que se consideran beneficiosas, proteger los derechos y el bienestar de algunas poblaciones, impulsar ciertas actividades o proporcionar beneficios directos a los ciudadanos necesitados. Las políticas reguladoras pueden definir acreditaciones profesionales, establecer controles de precios para los bienes y servicios, determinar criterios de calidad, seguridad y eficacia para los servicios de la salud y tratar cuestiones de regulación social, tales como las relacionadas con la seguridad social y ocupacional. Es importante que en todo este tema polémico existen conceptos y principios que deben ser valorados y que a su vez contribuyen a que dichos temas constituyan dilemas éticos entre ello se destaca  el principio de autonomía ,la integridad el cual constituye un concepto más complejo que autonomía y es parte de nuestro ser como humanos .Otro aspecto controversial es sobre el concepto de “calidad de vida” en los pacientes terminales, el cual arrastra consigo una carga de subjetivismo y un riesgo de arbitrariedad, que lo convierte en un tema bioético incómodo .Tampoco debe confundirse la “calidad de la vida” con el concepto de “valor de la vida”, pues si la calidad es variable, el valor de la vida humana no lo es y siempre será independiente de la circunstancias. En relación al uso de medios ordinarios y extraordinarios en el paciente terminal, esto también ha generado algunas posiciones disímiles. Se ha dicho que para no faltar a la ética médica deben usarse los medios ordinarios, pero no hay obligación de usar los extraordinarios  .Pero en la práctica es muy difícil separar unos de otros, pues lo que antes fue extraordinario puede resultar en el presente ordinario, es decir que estos conceptos pueden cambiar circunstancialmente en el tiempo y lugar.

Por ello en bioética los conceptos de ordinarios y extraordinarios, suplantaron a los de proporcionados y no proporcionados.

Considero de todo ello que como profesionales el amor al trabajo y al hombre, el respeto por la vida y al ser humano en su integridad, el sentido del deber, la responsabilidad, la honestidad, el altruismo, el desinterés y la dignidad profesional entre otros, son valores que deben llegar a convertirse en virtudes que caractericen la actuación del médico al asimilarse como valores personalizados, expresión legitima y auténtica del sujeto que los asume, de ahí que cada decisión o conducta tomada, debe ser realizada sobre la base de dichos valores .

 

 

 

Dra. Lianet Sánchez Leiva Residente 4to año de Neurocirugía INN

 Dilemas bioéticos al final de la vida

Uno de los temas que mayor polémica desencadena en la comunidad médica actual es el relacionado con los dilemas bioéticos que se tienen ante un paciente terminal. Se define como enfermedad en fase terminal aquella que no tiene tratamiento específico curativo o con capacidad para retrasar la evolución, y que por ello conlleva a la muerte en un tiempo variable (generalmente inferior a seis meses); es progresiva; provoca síntomas intensos, multifactoriales, cambiantes y conlleva un gran sufrimiento (físico, psicológico) en la familia y el paciente.1

Es precisamente en este punto donde se inserta un término que puede, en cierta medida, constituir un aliciente para dicho diagnóstico: la eutanasia.

La eutanasia es la acción u omisión que acelera la muerte de un paciente desahuciado con la intención de evitar sufrimientos. El concepto está asociado a la muerte sin sufrimiento físico2 y lo subrayo puesto que estamos hablando de pacientes donde se han agotado todos los recursos médicos no solo para prolongar su vida, sino también para mejorar la calidad de vida el tiempo que le resta y que por tanto, están condenados a una existencia miserable.

En aras de incrementar nuestro acervo cultural debemos conocer que existen dos tipos de eutanasia. Así, por un lado, estaría la llamada eutanasia directa que es aquella que viene a definir al proceso de adelantar la muerte de una persona que tiene una enfermedad incurable. En este caso, a su vez, aquella se puede dividir en dos clases: la activa, que básicamente consigue la muerte del citado enfermo mediante el uso de fármacos que resultan letales; y la pasiva, que es la que consiste en la consecución de la muerte de aquel mediante la suspensión tanto del tratamiento médico que tenía como de su alimentación por cualquier vía.

Por otro lado, el segundo gran tipo de eutanasia es la llamada indirecta. Bajo dicha terminología se encuentra aquella que intenta paliar el dolor y sufrimiento de la persona en cuestión y para ello se le suministran una serie de medicamentos que como consecuencia no intencionada pueden producir la muerte de la citada persona.2

Ya manejamos el término y cómo se pone en práctica, ahora bien, ¿quién decide poner fin a la vida de un paciente y quién ejecuta la acción?

Según los teólogos y creyentes solo Dios tiene la potestad para dar y quitar vida, sin embargo, y aclaro que es mi opinión muy particular, solo el ser racional en estado consciente, sin ninguna noxa que afecte su juicio para la toma de decisiones es capaz de decidir sobre sí mismo (excluyendo entonces a aquellas personas que sufran enfermedades psiquiátricas con tendencia a la depresión o donde exista ruptura de la integridad del tejido cerebral en aquellas áreas que intervienen en la regulación de la conducta como por ejemplo la porción premotora de los lóbulos frontales). Por tanto considero que solo el paciente, y únicamente él, es capaz de decidir sobre el curso de su existencia, independientemente del apoyo de la familia, pues solo el paciente, y únicamente él, conoce la situación en la que se encuentra y tiene percepción del sufrimiento físico y psicológico que esta le causa. Nadie puede ponerse en el lugar de otra persona si no se encuentra en las mismas circunstancias y aun así, es biológicamente imposible que cada ser humano perciba una noxa de igual manera puesto que todos poseemos umbrales de estimulación diferentes.

En cuanto a la cuestión sobre quién debe cumplir la penosa tarea de llevar a cabo la eutanasia el concepto plantea muy claramente: “Los médicos son los responsables de ejecutar la eutanasia…”2, sin embargo, ¿alguien se ha preguntado cómo se siente un galeno entrenado toda su vida para proveer el placer de vivir y dar esperanza cuando es sometido a la disyuntiva de ir en contra de sus principios?

Nunca podremos comparar la pesada carga del paciente con el dilema bioético al que se enfrenta el médico puesto que sin duda alguna, el primero lo supera con creces, pero desde mi punto de vista como profesional, considero que es una situación indescriptible para el galeno que realmente se entrega a su trabajo y se debe a sus pacientes.

Es aquí donde aparece entonces un nuevo concepto el suicidio asistido médicamente: acto mediante el cual un doctor capacita a su paciente para acabar con su propia vida. Esto se hace normalmente con la administración de una combinación letal de un sedante fuerte que pone al paciente a dormir, seguido por una gran dosis de relajante muscular, que causa que el corazón deje de latir. El doctor no administra esa medicación letal, en cambio la hace accesible para que el paciente se la autoadministre. En casos en donde el paciente está físicamente imposibilitado (como una persona que estuviera completamente paralizada), un tercero es llamado a satisfacer el deseo final del paciente.3

Con ello, en cierta medida, podemos disminuir la responsabilidad del médico que se encarga de proveer al paciente con los recursos para poner fin a su vida pero realmente no es quien ejecuta la acción, no obstante este nuevo concepto también está sometido a intensos debates y muchas interrogantes se generan alrededor del mismo que serían tema para otra discusión.

Para terminar me gustaría expresar que, en este momento de mi vida, estoy de acuerdo con la práctica de la eutanasia y más que ello, con la del suicidio asistido, siempre y cuando se cumplan todos los requisitos para su puesta en práctica y el paciente haya sido sometido previamente a una evaluación exhaustiva de su estado por un equipo multidisciplinario. Así, cuando ya se haya apagado el más ínfimo rayito de esperanza y la sombra se esparza sobre un cuerpo moribundo, el alma será liberada de la prisión 

Siempre los mismo

 todo parece indicar que 2 + 2 siempre sera lo mismo pero pueden surgir otras proposiciones, La eutanasia siempre sera una no sera directa o indirecta, sera siempre ella a pesar de las proposiciones, lo que inevitablemente sucedera, sucedera, CUIDEMOS SIEMPRE.

Dr. Marco Antonio Baralt Ramirez

 La Actividad Humana desde mi punto de vista es el resultado de la expresión social del hombre en su interacción con el medio que lo rodea  que puede estar condicionado o no por mecanismos de producción social, , esta actividad humana siempre tendrá un fin para el cual el individuo tratara de encaminar sus acciones ya sea con un propósito bien definido o para otro el cual no ha sido  identificado , puede encontrarse influido por varios factores tanto sociales como individuales , siendo dentro de ellos los paradigmas los que quizás acarrean en esta ocasión la mayor atención , estos los que muchas veces frenan nuestro desarrollo por la incapacidad de cambiar el enfoque a valorar ciertas situaciones que por momentos nos impresionan no va a ser diferentes y quizás visto desde otra perspectiva  nos resultaría diferente e inclusive más sencillo,  considero que los paradigmas no son siempre negativos, solamente cuando se acompañan de un dogmatismo férreo incapaz de visualizar situaciones desde ángulos diferentes, por eso las convicciones de los hombres son las únicas virtudes capaces de desencadenarlos de utopías y surrealismo para poder romper con dichos Paradigmas. Los médicos somos formados bajo la visión del cuidado del bien humano pero es importante la concepción de valores de la personalidad para darse cuenta que no siempre el mejor tratamiento es aquel que salva al paciente sin calidad de vida, por eso el termino de Eutanasia actualmente empleado y ampliamente divulgado es de alta complejidad porque si rompe con los consejos de Hipócrates de nunca hacer daño , pensar diferente no nos hace ser malos médicos , y menos personas, solamente es tener la convicción de que se está haciendo siempre lo mejor para el paciente, me abstengo de emitir  un criterio firmemente parcializado  en un tema como tal , pero  creo firmemente en la integridad del alma humana como merecedora un descanso celestial.

 

evaluacion final

 Dra. Elizabeth Mónica Calderón García

Residente de Neurocirugia 4to año

El término eutanasia deriva del griego: "eu" (bien) y "thánatos" (muerte). Es todo acto u omisión cuya responsabilidad recae en personal médico o en individuos cercanos al enfermo, y que ocasiona la muerte inmediata de éste con el fin de evitarle sufrimientos insoportables o la prolongación artificial de su vida. Cabe inicialmente destacar dos datos relevantes: para que la eutanasia sea considerada como tal, el enfermo ha de padecer, necesariamente, una enfermedad terminal o incurable, y en segundo lugar, el personal sanitario ha de contar expresamente con el consentimiento del enfermo. Por tanto teniendo en cuenta su concepto y la no legalización en nuestro medio, voto a favor de la no eutanasia, ya que cada cual merece vivir su historia natural y no cambiar su curso, ya que somos seres predestinados en todo momento. He aquí que creamos un cambio de paradigmas todo el tiempo en nuestra profesión, ya que estamos en constante desarrollo de ahí la explicación del término paradigma viéndolo como nuevo modelo que surge por el descubrimiento de maneras diferentes de ver y ejecutar las cosas. Un término científico, que en la actualidad es usado como sinónimo de modelo, teoría, percepción, marco de referencia. Estos modelos son realizaciones científicas universalmente reconocidas que, durante cierto tiempo, proporcionan modelos de problemas y soluciones. Un paradigma es lo que comparten los miembros de una comunidad científica y, a la inversa, una comunidad científica consiste en unas personas que comparten un paradigma.

 

 

 

Lismary Martínez Valdés

  ¿Cuál es la importancia que atribuye a la actividad humana?

La sociedad solo existe a través de la actividad, que constituye el objeto de estudio de la filosofía, dicha actividad existe de forma material o práctica y de forma ideal o espiritual. En mi práctica como médico y futura neurocirujana, ambas se dan de forma integrada, pues sin ellas no se puede desarrollar ninguna profesión y en el caso específico de la medicina permite que la relación médico paciente cumpla su objetivo que no es más que darle solución a través de los distintos tipos de actividad a los problemas de salud del paciente. Considero que en la medicina y específicamente en la neurocirugía la actividad práctica tiene gran importancia, pues en la misma medida en que se consolida la actividad práctica, el neurocirujano fortalece sus conocimientos teóricos, no podemos absolutizar ninguna de las dos si no verlas en actuación dialéctica, en interrelación constante. En la actividad práctica juega un papel fundamental la observación, la sensibilidad y las habilidades para poder dominar el instrumental, pero junto a esto es importante el desarrollo del conocimiento, la toma de decisiones, la valoración y la comunicación con nuestros pacientes, punto esencial que permite reflejar el contenido profundamente humano de la actividad médica que se basa en el respeto de las normas, principios y valores de la ética médica.

 

 

Residente de Primer Año de Neurocirugía

Instituto de Neurología y Neurocirugía

Curso 2016 -2017

 BIENVENIDOS A UN NUEVO FORUM PARA LA DELIBERACION SOBRE DILEMAS DE LA PRACTICA MEDICA

DR DAYLI

 En el mundo actual se ha logrado un gran avance en el desarrollo de la medicina tanto del personal humano como de las investigaciones o adelantos tecnológicos  y todo esto ha permitido q se alcance una expectativa de vida mayor ya q se puede dar solución a los problemas de salud más rápido y con mayor efectividad y los médicos pueden cumplir mejor con su objetivo cimero durante su vida profesional que es la misión de salvar vidas humanas, pero aun los seres humanos no se resigna a la idea de perder un ser querido  independientemente de las condiciones en q se encuentre a pesar de que en muchas ocasiones no se logre una igualdad de criterios,  la acción de terminar con la vida de  una persona aceptada por varios y absurda para otro es algo en mi opinión que debería ser valorado por un equipo multidisciplinario q en realidad determinar las posibilidades de sobreviva de los pacientes que se encuentren en un estado de imposibilidad total o de estadio terminal, después de realizada esta acción se debe informar a los familiares y ser ellos quienes determinen la conducta o confeccionar en la etapa media de la vida una especie de consentimiento q validen su autorización al personal de salud para ejercer algún proceder sobre usted en caso de que algún día no se encontrara en condiciones de realizar la misma  dejando bien claro qué condiciones mínimas de salud usted desearía seguir viviendo y en cuales no para mantener una vida o una muerte digna  donde el objetivo fundamental seria el no sufrir para llegar a la muerte. Además, no considero que la eutanasia sea una opción solo para el enfermo terminal también pudiese ser valorada en otras situaciones.

 

olga Lidia Rodríguez López (Resisdente de 2do año de Psicología)

 

  1. ¿Cuál es la importancia que atribuye a la ActividadHumana?

La actividad humana tiene un carácter consciente, planificado, condicionado y condicionante de nuevas actividades según la evolución de las competencias   y las  necesidades sociales. Precisamente en este argumento podemos encontrar su importancia más básica y más trascendental: La primera se orientada hacia la satisfacción de las necesidades individuales y colectivas, mientras que la segunda al crecimiento de los individuos y de la sociedad.

2.     

¿Qué entiende usted por cambio de paradigmas?

 

Los paradigmas constituyen modelos (construcciones teóricas, sistemas de reglas, prácticas, etc.) que indican un salto en el desarrollo  de uno o varios campos de la ciencia y que se orientan hacia la transformación de aspectos generales de la realidad siendo su connotación global y cultural. Condicionan así en su carácter rector a las necesidades, motivaciones, pensamientos, concepción del mundo, procederes y actuaciones de los individuos  y de toda una sociedad.

 

El creciente desarrollo científico-técnico propicia un acortamiento en el ciclo de vida de los paradigmas, esto a su vez determinado por el encadenamiento lógico de conocimientos científicos (un conocimiento lleva a otro) y por el crecimiento de las necesidades y expectativas sociales materializadas en prácticas de consumo.

 

Asumiendo criterios de temporalidad histórica, el cambio paradigmático puede ser entendido como el momento histórico en que se cumplen determinadas condiciones del desarrollo de la ciencia y de la sociedad, las cuales determinan que los cambios cuantitativos ocurridos al interno del antiguo modelo referencial, conduzcan a un salto cualitativo, de manera que el modelo emergente genere nuevas formas y funciones del fenómeno.

 

3.     

¿Por qué la eutanasia y el suicidio asistido se convierten hoy en nuevos dilemas éticos?

 

La eutanasia y el suicidio asistido conllevan implicaciones legales, morales, emocionales, religiosas, culturales, humanitarias y hasta políticas, por lo que sus valoraciones también caen dentro del campo de la ética. La polémica sobre el tema coloca en el centro valores centrales para el bienestar de las personas con un grave sufrimiento físico (Ej. enfermos terminales)como lo son: el derecho a la vida y el derecho al bien morir.

  1. ¿Para qué se forman los médicos?

Por una parte al constituir la salud uno de los recursos más valorados por la sociedad y por otra parte al resultar la enfermedad, el dolor, la discapacidad, el sufrimiento y la pérdida de la calidad de vida consecuencias de su pérdida, la formación médica deviene, ética, humana y necesaria.

La educación y preparación de médicos en particular y de profesionales de la salud en general tiene como objetivo fundamental la promoción, protección, cuidado y restablecimiento de la salud, lo cual constituye un garante para el bienestar social y la continuidad misma de nuestra especie.

  1. ¿En qué reside la dignidad?

Es el derecho a morir dignamente, es decir el derecho a tener soporte al final de la vida, lo cual se traduce en acompañamiento humano, manejo del dolor, del sufrimiento y de los sentimientos generados por la cercanía a la muerte (miedos, incertidumbre, despersonalización, incomodidad, angustia). También incluye la suministración de información sobre la gravedad de la enfermedad, así como la preparación para afrontar el proceso del fin de la vida.

  1. ¿Qué se pide: una muerte digna o una vida digna?

Asumiendo que esta petición se refiera a un paciente terminal, desde mi opinión como profesional, ambos términos describen un mismo evento o suceso: El proceso de morir. Pongamos como ejemplo la concepción de los cuidados paliativos, desde esta perspectiva el objetivo no es acortar la vida, ni prolongarla, sino procurar la calidad de vida y el control de síntomas, fundamentalmente el dolor, en este sentido se persigue honrar la vida del paciente, a la vez que se dignifica el propio proceso de morir.

  1. ¿Es la eutanasia una opción solo para el enfermo terminal?

La eutanasia es aplicable a las personas que presentan un grave sufrimiento físico secundario a una condición médica irreversible, de aquí que sea frecuente asociar el tema a los enfermos terminales, pero también se han registrado en otros tipos de pacientes, a menara de ejemplo la literatura científica ha evidenciado esta práctica en enfermos psiquiátricos.

En 1997 se estudió la muerte médicamente asistida en la práctica psiquiátrica en Holanda. Se constató que, al menos, el 37 % de los psiquiatras encuestados habían recibido una solicitud explícita y persistente de suicidio asistido y 12 % la habían realizado. Se estimó que hay 320 solicitudes anuales en la práctica psiquiátrica y de 2 a 5 son de suicidio asistido, por lo que se concluyó que las peticiones explícitas de suicidio asistido son infrecuentes en la práctica psiquiátrica en Holanda, y estas peticiones son raramente aceptadas Groenewoud, JH. (1997). Physician-assisted death in psychiatrist practice in the Netherlands. N Engl J Med; 336: 1795-801. 

  1. ¿Quién decide sobre la eutanasia,  el equipo de salud o el usuario de esa práctica?

Muchos autores plantean que el médico es la persona más capacitada para determinar si a su paciente se le debe aplicar la eutanasia, sobre todo cuando hay dudas acerca de la capacidad mental del paciente; ya que el médico es quien se encuentra en mejores condiciones para pronosticar el futuro del paciente, en el sentido de posibilidad de curación.

Pero debemos recordar que el hombre no es un ser meramente biológico, y que el pronóstico médico no es todo lo que hay que tener en cuenta para la toma de tal decisión; debemos considerar también su historia de vida, las convicciones personales del paciente, sus características personales, su religión, sus valores, el momento de la vida que transita, etc. Los doctores Grau y Chacón (2003) en la obra: “La muerte y las actitudes ante la muerte” plantean que: La muerte no es solo un acto biológico, sino psicosocial y cultural.

El rol del médico en el proceso de toma de decisión es verdaderamente trascendente, pero no omnipotente. Él es quien asiste al enfermo en su tránsito de la vida a la muerte y se encuentra por su condición, muchas veces, ante un dilema ético. Es una obligación del médico buscar el bien del paciente y es su deber acompañarlo hasta las últimas consecuencias, solo con su presencia va a brindar ayuda y el paciente se sentirá apoyado y acompañado. Un viejo adagio reza que el médico debe: “curar, algunas veces; aliviar con frecuencia y confortar, siempre”; por tanto, la responsabilidad del médico y de todo profesional de la salud, no atañe solamente al vivir, sino también al morir. La lucha contra la muerte tiene un límite y el sanitario debe saber reconocerlo.

En mi valoración personal,la decisión sobre la eutanasia tiene carácter procesual y en última instancia es una construcción compartida donde los criterios del profesional y la convicción del paciente coinciden en pos del acto final.

  1. El rol del médico es verdaderamente trascendente, pero no omnipotente. Él es quien asiste al enfermo en su tránsito de la vida a la muerte y se encuentra por su condición, muchas veces, ante un dilema ético. Es una obligación del médico buscar el bien del paciente y es su deber acompañarlo hasta las últimas consecuencias, solo con su presencia va a brindar ayuda y el paciente se sentirá apoyado y acompaña-do. Un viejo adagio reza que el médico debe: “curar, algunas veces; aliviar con fre-cuencia y confortar, siempre”; por tanto, la responsabilidad del médico y de todo pro-fesional de la salud, no atañe solamente al vivir, sino también al morir (Gómez San-cho& Grau, 2006). La lucha contra la muerte tiene un límite y el sanitario debe saber reconocerlo. La medicina no hace inmortal al hombre, el hombre tiene derecho a morir dignamente y de la mejor manera posible (Cassem, 1974; Callahan, 2000, Gómez Sancho, 1998,1999; 2007; Bayés, 1998, 2000, 2006). Sobre el tema del su-frimiento se ha escrito mucho en los últimos años (Cassell, 1982, 1991, 1992; Bayés, 1998), también muchos autores se han referido a los aspectos psicosociales relacionados con la muerte (Kubler-Ross, 1969, 1997; Urraca, 1986; Feifel, 1974, 1990; Field &Cassel, 1997); la mayoría de los autores insisten en la necesidad de afrontar la muerte con el menor sufrimiento posible (Gómez Sancho & Grau, 2006). Cabe aquí la pregunta: ¿será acaso la eutanasia la solución para lograrlo? ¿Qué piensan los profesionales de la salud?

 

 

 

    La actividad humana no es

    La actividad humana no es más que la relación sujeto-objeto, surge por la necesidad que tiene el hombre de transformar la realidad, está ligada a cierta necesidad que provoca la búsqueda y está determinada por las condiciones materiales. Es el reflejo psíquico de la realidad, por tanto favorece cambios y consigo el desarrollo del hombre y de la sociedad, lo cual es importante para las ciencias médicas, ciencia que está en constante desarrollo y evolución.

    Paradigma es sinónimo de ejemplo, patrón, o modelo digno de seguir. En la práctica se convierte en un conjunto de reglas y disposiciones, escritas o no, que establecen o definen los límites y las formas de comportarse dentro de ellos. Se crean estructuras mentales, mitos, creencias, modelos, patrones, estereotipos que al asumirse como ciertos, resultan fáciles de adoptar, y por ende influyen en el comportamiento, actitudes y percepciones de las personas.

Estoy muy de acuerdo con uno de mis colegas que plantea que “los cambios de paradigma en su mayoría son realizados por personas que se encuentran fuera de él ya que su percepción no está influenciada por las emociones pudiendo ver y analizar la realidad objetiva tal cual se les presenta”. Pienso que cambiar de paradigma es tomar una gran decisión a la cual no se enfrentan todas las personas, porque sería cambiar todo lo que habían idealizado, sería el cambio de normas pre establecidas y de conceptos en un momento histórico determinado.

Significa desarrollo, cambio, movimiento, evolución, revolución, creación de nuevas experiencias y creencias, avances, innovación tecnológica, descubrimientos científico-técnicos, en general es el cambio en la forma en que una determinada sociedad organiza e interpreta la realidad.

    Se entiende al dilema como un problema que puede resolverse a través de dos soluciones pero que ninguna de las dos resulta completamente aceptable o, por el contrario, que las dos son igualmente aceptables. En otras palabras, al elegir una de las opciones, la persona no queda del todo conforme, poniendo a un individuo en una situación de duda, debatiéndose entre dos alternativas, siendo en la vida cotidiana muy frecuente. Eutanasia y suicidio asistido; pudiéramos plantear que son nuevos paradigmas asumidos por algunos países y no por el nuestro, que se convierten en nuevos dilemas éticos pues  va en contra de todas  las leyes y códigos de ética pre-establecidos  en nuestra sociedad.

    Los médicos nos formamos para hacer el bien, principalmente para promover estilos de vida saludables y prevenir enfermedades, curar y rehabilitar, ayudar a los pacientes y a sus familiares a  tener un estilo de enfrentamiento adecuado ante las enfermedades.

    La dignidad es un valor o un derecho inviolable de la persona que  se basa en el reconocimiento del respeto y la tolerancia ante las diferencias. Nos da la posibilidad de elegir cómo ser, qué hacer y tener la alternativa de cambiar, de tener aspiraciones y proyectos personales, de tener la capacidad de sentirse orgulloso de las consecuencias de sus actos o culpable  si ha causado daño inmerecido a otros, nos hace responsables, refuerza la personalidad, fomenta la sensación de plenitud y satisfacción. Siendo dignos viviríamos siempre una vida respetable, una vida con sentido.

    Pienso q deberíamos vivir y morir dignamente, eligiendo la mejor forma para hacerlo.

    Viéndola como el derecho que tiene el paciente de decidir la forma y el momento de su muerte, facilitada o provocada por una intervención médica, con el motivo de evitar el sufrimiento, a petición del interesado o sin ella. Pienso que sí pudiera ser una opción para los pacientes en estadío terminal y otros con enfermedades invalidantes irreversibles donde el paciente tenga plenas capacidades mentales y haya agotado toda posibilidad de tratamiento satisfactorio e incluso después de haberle ofrecido tratamientos paliativos para aliviar sus síntomas, además que sea valorada esta petición por personal calificado.

    Es una decisión del paciente, o en su defecto, de la familia, previa petición del paciente y en correspondencia además con el criterio médico.

Dra. Yolexy Mildestein Fleites/ Residente de 2 año de Logofoniatría

 

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  1. La actividad humana no es más que la relación sujeto-objeto, surge por la necesidad que tiene el hombre de transformar la realidad, está ligada a cierta necesidad que provoca la búsqueda y está determinada por las condiciones materiales. Es el reflejo psíquico de la realidad, por tanto favorece cambios y consigo el desarrollo del hombre y de la sociedad, lo cual es importante para las ciencias médicas, ciencia que está en constante desarrollo y evolución.

  2. Paradigma es sinónimo de ejemplo, patrón, o modelo digno de seguir. En la práctica se convierte en un conjunto de reglas y disposiciones, escritas o no, que establecen o definen los límites y las formas de comportarse dentro de ellos. Se crean estructuras mentales, mitos, creencias, modelos, patrones, estereotipos que al asumirse como ciertos, resultan fáciles de adoptar, y por ende influyen en el comportamiento, actitudes y percepciones de las personas.

Estoy muy de acuerdo con uno de mis colegas que plantea que “los cambios de paradigma en su mayoría son realizados por personas que se encuentran fuera de él ya que su percepción no está influenciada por las emociones pudiendo ver y analizar la realidad objetiva tal cual se les presenta”. Pienso que cambiar de paradigma es tomar una gran decisión a la cual no se enfrentan todas las personas, porque sería cambiar todo lo que habían idealizado, sería el cambio de normas pre establecidas y de conceptos en un momento histórico determinado.

Significa desarrollo, cambio, movimiento, evolución, revolución, creación de nuevas experiencias y creencias, avances, innovación tecnológica, descubrimientos científico-técnicos, en general es el cambio en la forma en que una determinada sociedad organiza e interpreta la realidad.

  1. Se entiende al dilema como un problema que puede resolverse a través de dos soluciones pero que ninguna de las dos resulta completamente aceptable o, por el contrario, que las dos son igualmente aceptables. En otras palabras, al elegir una de las opciones, la persona no queda del todo conforme, poniendo a un individuo en una situación de duda, debatiéndose entre dos alternativas, siendo en la vida cotidiana muy frecuente. Eutanasia y suicidio asistido; pudiéramos plantear que son nuevos paradigmas asumidos por algunos países y no por el nuestro, que se convierten en nuevos dilemas éticos pues va en contra de todas las leyes y códigos de ética pre-establecidos en nuestra sociedad.

  2. Los médicos nos formamos para hacer el bien, principalmente para promover estilos de vida saludables y prevenir enfermedades, curar y rehabilitar, ayudar a los pacientes y a sus familiares a tener un estilo de enfrentamiento adecuado ante las enfermedades.

  3. La dignidad es un valor o un derecho inviolable de la persona que se basa en el reconocimiento del respeto y la tolerancia ante las diferencias. Nos da la posibilidad de elegir cómo ser, qué hacer y tener la alternativa de cambiar, de tener aspiraciones y proyectos personales, de tener la capacidad de sentirse orgulloso de las consecuencias de sus actos o culpable si ha causado daño inmerecido a otros, nos hace responsables, refuerza la personalidad, fomenta la sensación de plenitud y satisfacción. Siendo dignos viviríamos siempre una vida respetable, una vida con sentido.

  4. Pienso que deberíamos vivir y morir dignamente, eligiendo la mejor forma para hacerlo.

  5. Viéndola como el derecho que tiene el paciente de decidir la forma y el momento de su muerte, facilitada o provocada por una intervención médica, con el motivo de evitar el sufrimiento, a petición del interesado o sin ella. Pienso que sí pudiera ser una opción para los pacientes en estadío terminal y otros con enfermedades invalidantes irreversibles donde el paciente tenga plenas capacidades mentales y haya agotado toda posibilidad de tratamiento satisfactorio e incluso después de haberle ofrecido tratamientos paliativos para aliviar sus síntomas, además que sea valorada esta petición por personal calificado.

  6. Es una decisión del paciente, o en su defecto, de la familia, previa petición del paciente y en correspondencia además con el criterio médico.

         Dra. Yolexy Mildestein Fleites/ Residente de 2 año de Logofoniatría

Pregunta 3: ¿Por qué la eutanasia y el suicidio asistido se conv

 Numerosas son las contradicciones que desde siempre ha generado una inmensa mayoría de los procedimientos médicos, ya sea desde el principio de su aplicación (incluso durante su estudio), durante su utilización y por si fuera poco una vez erradicado o simplemente concluido. Tales son los casos como el clonaje humano, la fertilización asistida, el aborto o algo tan sencillo como las transfusiones de sangre. Los puntos de vista son defendidos desde múltiples miradas, que en una forma de generalizar se encuentra la forma religiosa, política, jurídica, étnica y por supuesto la científica, entre otras.  Por supuesto que el tema de la eutanasia y el suicidio asistido nunca ha estado alejado de estos debates, por el contrario ha sido fuente de fuertes críticas tanto constructivas como destructivas. Los intereses que se esconden detrás de cada opinión, por muy interesante, diversa, ilógica o no, que puedan aparecer, el hecho es que hoy en día constituye por sí solo, incluso para las mentes más brillantes, como diría el típico cubano, un dolor de cabeza. Lo que si no debemos es estar cayendo ni en la necedad ni el convencimiento facilista.

Como tal cual moneda que muestra sus dos caras, este tema emite argumentos a favor y en contra. Dentro de los que apoyan estas prácticas, y solo por mencionar algunos, tenemos que desde siempre, los médicos han participado activamente en la toma de decisiones sobre la conducción de un individuo una vez que se convierte en paciente en cuanto a su proceso patológico. Actualmente es común suspender o no instaurar tratamientos en determinados casos, aunque con ello lleve a la muerte del paciente. Además, no podemos olvidar uno de los principios de la ética médica, y que sin lugar a duda enfrenta los argumentos en contra de la eutanasia y el suicidio asistido, que no es más que la autonomía y el respeto que ella debe estimular por parte de los galenos, a las personas y los derechos de los pacientes a ser capaces de decidir. En sintonía con lo anterior, la introducción en el sistema de salud del consentimiento informado en la relación médico- paciente, como bien se comentara en el Curso de Filosofía, mas allá de proteger al médico como muchas veces es de opinión pública, incluso dentro del ámbito de batas blancas, protege al enfermo. Además la elaboración de documento de voluntades anticipadas sería una buena manera de regular las actuaciones medicas frente a situaciones donde el enfermo pierda total o parcialmente su autonomía de decidir en el momento preciso, sobre las decisiones medicas pertinentes a su estado de salud, en la misma forma y relevancia que tendría por poner algún ejemplo, un testamento en asuntos administrativos legales. Y ya que de procedimientos jurídicos me atreví a comentar, tenemos también a favor de este aspecto, que la sociedad moderna basa su ordenamiento jurídico en la protección de los derechos humanos. En este sentido, se expresa que cada enfermo tiene derecho a decidir, informadamente, sobre todos los asuntos que pertenece a una esfera tan privada como su cuerpo, y en virtud de esto, decidir cómo quiere seguir- o no seguir- viviendo.

Pero si muchos son los aspectos que favorecen este dilema, no se queda atrás los que elevan su voz para enfrentárseles. Los argumentos en contra se basan fundamentalmente en la inviolabilidad de la vida o por así decirlo, de su curso natural, la defensa de su dignidad independientemente de las condiciones de vida o la voluntad del individuo implicado, y las repercusiones sociales de desconfianza que podría llevar.

El hecho más real, es que la Asociación Medica Mundial se pronuncia contrario tanto al suicidio asistido como la eutanasia. Así mismo, el Comité Permanente de Médicos Europeos anima a todos los médicos a no participar en la eutanasia, aunque sea legal en su país, o este despenalizada en determinadas circunstancias. La Organización Médica Colegial de España, considera que la petición individual de la eutanasia o el suicidio asistido deben ser considerados generalmente como una demanda de mayor atención y no como una decisión infundada sobre bases realistas y bien definidas.

En este comentario, no podíamos olvidar las posturas religiosas de la actualidad, tomando como protagonista la iglesia cristiana, que a nivel mundial, es mayoritariamente contraria a la eutanasia y el suicidio asistido, como es el caso de la la Iglesia Católica Romana y la Iglesia Evangelista y Pentecostal.

No nos vayamos tan lejos. Nuestro reciente y distinguido huésped, el papa Benedicto XVI quien estuvo dándonos un poco de su sabiduría y consejos rumbo a la misericordia y el amor hacia niños y ancianos de nuestra sociedad, en carta escrita en 2004 a varios eclesiásticos estadounidenses, se promueve en que no todos los asuntos morales tienen el mismo peso moral. Menciona que aunque la iglesia exhorta a buscar la paz y ejercer la misericordia al castigar criminales, aun seria licito tomar las armas para repeler a un agresor. Menciona además que puede existir una legitima diversidad de opinión entre católicos respecto de ir a la guerra y aplicar la pena de muerte, pero no, sin embargo, respecto de la eutanasia y otros temas como el aborto.

 

Como vemos, múltiples son los conflictos de opiniones que genera este tema, por lo que hoy se considera un dilema ético. 

Saile Linare Castillo

R2  MGI Policlinicovedado

respuestas

 . No considero q tal afirmación sea así, en todos los instantes se vela por evitarle  sufrimiento o la prolongación artificial de la vida del enfermo. Para que la eutanasia sea considerada como tal el enfermo ha de padecer una enfermedad terminal o crónica y el personal sanitario ha de contar expresamente con el consentimiento del enfermo. El respeto a la autonomía de la persona y los derechos de los pacientes son cada vez más necesarios en la toma de decisiones médicas. La introducción del consentimiento informado  en la relación médico-paciente, la elaboración de este documento es una buena manera de regular las actuaciones médicas frente a situaciones donde el paciente pierde parcial y totalmente su autonomía para decidir en el momento sobre las actuaciones médicas pertenecientes a su estado de salud. Considero que el paciente tiene el derecho de hacer valer sus derechos. Existen incongruencias en cuanto a este tema verdaderamente es bien polémico en nuestra actualidad existen los criterios del colegio médico porque va en contra de la ética médica así como la iglesia católica que está en contra de este principio. 

Dra: Claudia Acosta Castellá

 

R2 MGI. Policlínico Vedado

1.       Su importancia

1.       Su importancia radica en la transformación racional que realiza el ser humano de la realidad que lo circunda según sus necesidades para alcanzar determinadas metas o fines y que dan al traste con el desarrollo de la sociedad  en este proceso se evidencian los procesos de relación entre el sujeto y el objeto donde el hombre como ser vivo pensante y consciente puede dirigir sus actos, por lo que revela al hombre como ser biopsicosocial históricamente determinado.

 2.        Los paradigmas  con frecuencia van cambiando por la necesidad de desarrollo y cambio que siente el ser humano de la época dado por el contexto en que vive. Esto  tiende a ser drástico en las ciencias, ya que éstas parecen ser estables y maduras, que se piensa que perduren para siempre o un largo período de tiempo sin embargo van surgiendo nuevas inquietudes y necesidades que generan nuevas soluciones.

 3.       Considero que las acciones que quedan implicadas en estos conceptos han sido practicadas desde la antigüedad sino de manera habitual si de forma ocasional, lo que queda registrado en la literatura no médica. Pero en mi opinión se convierte en dilema ético cuando se comienza a tratar el asunto de manera formal, cuando se establece o permite de forma legal que entonces puede hacerse global pues cae en contradicción con preceptos morales o de nuestros propios principios como médicos  pues desde el juramento médico se nos inculca el preservar y salvarle la vida al paciente siempre y  mantener sus cuidados en todos los sentidos hasta el fin de su vida. Debemos además considerar las ideas religiosas que en casi todos los casos se oponen a dichas prácticas y que como cuestiones de fe suponen un fuerte arraigo a dichos conceptos y rechazo a estas prácticas.

 

4.       Como seres vivos que somos que nacemos, nos desarrollamos, nos reproducimos y morimos al final, requerimos de esa personalidad capaz de vigilar y atender nuestra salud, pero más importante aún que curar o rehabilitar las enfermedades ya presentes, lo constituye la prevención y promoción que son capaces de hacer para mejorar la calidad de vida de las personas y disminuir así la morbilidad por tantas patologías existentes en estos momentos.De ahí la necesidad de existencia y el por qué de los médicos.

5.       Según el diccionario la dignidad, o «cualidad de digno» (del latín: dignĭtas, y que se traduce por «valioso»), hace referencia al valor inherente al ser humano en cuanto ser racional, dotado de libertad y poder creador, pues las personas pueden modelar y mejorar sus vidas mediante la toma de decisiones y el ejercicio de sus libertades.

 6.       Considero que ambas son importantes y que por demás son parte del mismo proceso de cambios que transcurren en todos los seres vivos. Una vida digna es algo merecido por haber sabido llevar conductas y hábitos de vida saludables que por tanto permiten calidad de vida, menos morbilidad , integración a la vida social  y laboral, es decir plena satisfacción y  una muerte digna seria en mi opinión pasar por ese momento con la menor cuota de sufrimiento posible.

7.       Creo que no debe ser exclusivo de estos casos pues como todos sabemos en medicina las patologías y su evolución son muy variables, creo que la decisión debe estar enfocada en lo discapacitante del estado del paciente, de la imposibilidad de revertir dicho estado y de la opinión de sus familiares o de su voluntad propia si en algún momento de antemano previo este final.

 8.       En el mundo quien decide es el paciente cosa que veo mejor que la otra variante. considero que en muchas ocasiones debe tenerse en cuenta el deseo de sus familiares tras ser bien informados en las cuestiones médicas que atañen al paciente.

 

 Dra. Lourdes Rosado

Residente 2 año Logopedia y Foniatría

 

 

 

La actividad humana es una

  1. La actividad humana es una esencial relación entre el hombre y el  mundo, entre el sujeto y el objeto, como  forma de existencia de la realidad social donde el hombre como ser vivo pensante y consciente puede dirigir sus actos para determinados fines o metas  y lograr así el desarrollo y su transformación racional, por lo que revela al hombre como ser biopsicosocial históricamente determinado, radicando ahí toda su importancia.
  2. Considero a los paradigmas como realizaciones científicas universalmente reconocidas que, durante cierto tiempo, proporcionan modelos de problemas y soluciones a una comunidad científica, es decir patrones o modelos a seguir. El cambio de paradigma a mi modo de ver es que a medida que van surgiendo nuevos paradigmas reemplazan a  los viejos o ya existentes y deben tomar de este lo mejor , esto  tiende a ser drástico en las ciencias, ya que éstas parecen ser estables y maduras, que se piensa que perduren para siempre o un largo período de tiempo ,pero en la actualidad los paradigmas con frecuencia van cambiando por la necesidad de desarrollo y cambio que siente el ser humano de la época dado por el contexto en que estamos.
  3. Representan dilemas éticos la eutanasia y el suicidio asistido, pues con ambos como modo de detener el sufrimiento del paciente, con consentimiento o no de él o sus familiares se les acorta su vida, es decir se les provoca la muerte, y como desde nuestra enseñanza como médicos se nos inculca el preservar y salvarle la vida al paciente siempre y  mantener sus cuidados en todos los sentidos hasta el fin de su vida, por eso representan términos que desarrollan contradicción entre el personal médico, paciente y familiares del mismo, pues unos están de acuerdo con la práctica de estos procederes y otros no como ocurre con la mayoría en  nuestro país a mi modo de ver, por lo que van en contra de la ETICA.
  4. Como seres vivos que somos que nacemos, nos desarrollamos, nos reproducimos y morimos al final, requerimos de esa personalidad capaz de vigilar y atender nuestra salud, pero más importante aún que curar o rehabilitar las enfermedades ya presentes, lo constituye la prevención y promoción que son capaces de hacer para mejorar la calidad de vida de las personas y disminuir así la morbilidad por tantas patologías existentes en estos momentos. De ahí la necesidad de su existencia y el por qué de los médicos.
  5.  La dignidad es el respeto a los demás y a nosotros  mismos, es el derecho a la toma de decisiones y ejercicio de nuestra libertad elección de aquellos que creemos es lo mejor para nosotros.
  6. Pienso que las dos, vida y muerte digna , pues como procesos biológicos obligatoriamente van a ocurrir , ahora que sean dignos o no ,van a estar influenciado por muchos factores ambas , tanto del propio paciente como del medio que lo rodea, incluyendo el personal médico y familiares. Una vida digna es algo merecido por haber llevado conductas y hábitos de vida saludables que por tanto permiten calidad de vida, menos morbilidad , integración a la vida social  y laboral, es decir plena satisfacción y morir con dignidad no significa elegir la muerte, sino contar con la ayuda necesaria para aceptarla cuando llega ( alivios médicos adecuados y consuelos humanos posibles) , aquella que transcurra con el menor dolor y sufrimiento posible.
  7. Eutanasia es el acto deliberado de poner fin a la vida del paciente, aunque sea por voluntad propia o a petición de sus familiares, las definiciones de eutanasia no son exactas y pueden variar de una persona a otra, pero tienen varias cosas en común, la eutanasia considero sea una opción solo del paciente terminal , no por otras enfermedades aunque el paciente no quiera vivir con ellas, pero dentro de sus categorías además se incluye la muerte intencional de los recién nacidos con malformaciones congénitas que puedan o no ser una amenaza para su vida .
  8. En la eutanasia  pienso  que ambos participan en la decisión, en unos casos es el medico quien decide la muerte del paciente, es decir informa sobre el estado critico de salud del mismo, obedeciendo la voluntad del paciente o petición de sus familiares, y es en el suicidio asistido donde con la ayuda del medico facilitándole  los medios necesarios  y el conocimiento, es el propio paciente quien lleva a cabo el acto.

            Dra. Aylin Barcelo Estopiñan

       Residente 2 año Logopedia y Foniatría

 

 

1.       Su importancia

1.       Su importancia radica en la transformación racional que realiza el ser humano de la realidad que lo circunda según sus necesidades para alcanzar determinadas metas o fines y que dan al traste con el desarrollo de la sociedad  en este proceso se evidencian los procesos de relación entre el sujeto y el objeto donde el hombre como ser vivo pensante y consciente puede dirigir sus actos, por lo que revela al hombre como ser biopsicosocial históricamente determinado.

 2.        Los paradigmas  con frecuencia van cambiando por la necesidad de desarrollo y cambio que siente el ser humano de la época dado por el contexto en que vive. Esto  tiende a ser drástico en las ciencias, ya que éstas parecen ser estables y maduras, que se piensa que perduren para siempre o un largo período de tiempo sin embargo van surgiendo nuevas inquietudes y necesidades que generan nuevas soluciones.

 3.       Considero que las acciones que quedan implicadas en estos conceptos han sido practicadas desde la antigüedad sino de manera habitual si de forma ocasional, lo que queda registrado en la literatura no médica. Pero en mi opinión se convierte en dilema ético cuando se comienza a tratar el asunto de manera formal, cuando se establece o permite de forma legal que entonces puede hacerse global pues cae en contradicción con preceptos morales o de nuestros propios principios como médicos  pues desde el juramento médico se nos inculca el preservar y salvarle la vida al paciente siempre y  mantener sus cuidados en todos los sentidos hasta el fin de su vida. Debemos además considerar las ideas religiosas que en casi todos los casos se oponen a dichas prácticas y que como cuestiones de fe suponen un fuerte arraigo a dichos conceptos y rechazo a estas prácticas. 

4.       Como seres vivos que somos que nacemos, nos desarrollamos, nos reproducimos y morimos al final, requerimos de esa personalidad capaz de vigilar y atender nuestra salud, pero más importante aún que curar o rehabilitar las enfermedades ya presentes, lo constituye la prevención y promoción que son capaces de hacer para mejorar la calidad de vida de las personas y disminuir así la morbilidad por tantas patologías existentes en estos momentos.De ahí la necesidad de existencia y el por qué de los médicos.

5.  Según el diccionario ladignidad, o «cualidad de digno» (del latín:dignĭtas, y que se traduce por «valioso»), hace referencia al valor inherente al ser humano en cuanto ser racional, dotado de libertad y poder creador, pues las personas pueden modelar y mejorar sus vidas mediante la toma de decisiones y el ejercicio de sus libertades.

 6.       Considero que ambas son importantes y que por demás son parte del mismo proceso de cambios que transcurren en todos los seres vivos. Una vida digna es algo merecido por haber sabido llevar conductas y hábitos de vida saludables que por tanto permiten calidad de vida, menos morbilidad , integración a la vida social  y laboral, es decir plena satisfacción y  una muerte digna seria en mi opinión pasar por ese momento con la menor cuota de sufrimiento posible.

7.       Creo que no debe ser exclusivo de estos casos pues como todos sabemos en medicina las patologías y su evolución son muy variables, creo que la decisión debe estar enfocada en lo discapacitante del estado del paciente, de la imposibilidad de revertir dicho estado y de la opinión de sus familiares o de su voluntad propia si en algún momento de antemano previo este final. 

8.       En el mundo quien decide es el paciente cosa que veo mejor que la otra variante. considero que en muchas ocasiones debe tenerse en cuenta el deseo de sus familiares tras ser bien informados en las cuestiones médicas que atañen al paciente.

 Dra. Lourdes Rosado

Residente 2 año Logopedía y Foniatría

 

 

 

 

 

 

La eutanasia como una opción en casos excepcionales

La importancia de la actividad humana radica en que  a través de esta y con influencia de la sociedad surge la conciencia humana,  esta además está ligada a la búsqueda de un objetivo, es reflejo psíquico de la realidad objetiva y mediante ella se transforma la conciencia. A través de la misma no solo se consigue modificar la realidad con el fin de supervivencia, sino que también sirve para la organización de la sociedad y para la formación y transformación de la conciencia humana. El desarrollo de esta actividad trajo consigo a mi entender el establecimiento de paradigmas, que no son más que modelos o patrones a seguir que durante años se ha impuesto la sociedad en los diferentes campos y aristas. Un cambio de paradigma entonces no es más, que el cambio de estos modelos y patrones, lo que como sabemos no resulta nada fácil. Pienso que las diferentes opiniones que tenemos en este momento en cuanto a la eutanasia no es más que un ejemplo de esto, el ser humano está programado para resistir esos cambios aunque son cada vez más frecuentes. El suicidio asistido y la eutanasia se han convertido en dilemas éticos pues uno de los más viejos principios de nuestra profesión es aquel de “Primum non nocere”  (ante todo no hacer daño), por lo que muchos consideran esto como una violación no solo de la ética sino de nuestros principios como médicos y seres humanos. El principal objetivo del médico, y de la Medicina por extensión, es cuidar la salud del paciente y aliviar su sufrimiento. En mi opinión, la dignidad reside en el derecho que tenemos a tomar decisiones sobre nuestra forma de vida; según el diccionario la dignidad, o «cualidad de digno» (del latín: dignĭtas, y que se traduce por «valioso»), hace referencia al valor inherente al ser humano en cuanto ser racional, dotado de libertad y poder creador, pues las personas pueden modelar y mejorar sus vidas mediante la toma de decisiones y el ejercicio de sus libertades. O sea, es el derecho que tenemos a decidir nuestra vida, ¿Por qué no podemos decidir entonces si queremos morir? Creo que tenemos derecho tanto a una vida como a una muerte digna, y cada cual debería escoger que es lo mejor para cada uno. Si pienso que no por esto debamos tomar la eutanasia como algo que está de moda, creo que debería ser una opción solamente en casos excepcionales como personas en fases de estadio terminal. Han pensado alguna vez, que tal vez, extendiendo o prolongando la vida de esa persona le hacemos daño. No creo que la eutanasia sea una opción que se tome a la ligera, pero si debería ser considerada en estos casos, en nuestro país aceptamos el concepto de muerte cerebral y todos sabemos que es irreversible, ¿por qué condenar a una familia durante meses a ver como el cuerpo de su ser querido se deteriora durante meses tal vez, conectado a una máquina, cuando todo el mundo conoce el desenlace? ¿No estará sufriendo esa persona, o lo que queda de ella médicamente hablando? ¿Y su espíritu, no sufre al ver el sufrimiento de sus familiares? Lo mejor sería que cada cual pudiera decidir con antelación lo que quiere que se haga en estos casos, en algunos países es así, las personas lo declaran por escrito ante un abogado y testigos, así se evita a la familia el tomar esta decisión. El desconectar a una persona o no,  en este caso  debería recaer en la familia, no en un solo individuo sino en una decisión conjunta de todos los miembros de esta; nunca como decisión del médico. Siempre digo cundo me preguntan para que me hice médico, que fue para salvar vidas y aliviar el  sufrimiento de las personas creo que la eutanasia en esos casos es una manera de aliviarlo.

Dra. Etislay Silva Carbonell

Residente de segundo año Logopedia y Foniatría

 

 

 

Dra.Mileysa Hernandez Lorenzo

 

 La actividad humana es importante porque nos permite reconocer al hombre como un ser biopsicosocial y forma la conciencia social que surge por la necesidad del hombre de transformar  la realidad social y el medio donde se desarrolla para sobrevivir y relacionarse con los demás trazándose nuevas metas y objetivos  lo cual promueve a nuevos  cambios y al desarrollo de la sociedad. Es importante saber que un paradigma es un sistema de reglas, es un patrón, es un modelo que establece una guía para abordar los problemas, intentar resolverlos e incluso para plantearlos. Todos en la sociedad tenemos un paradigma que condiciona el modo en que la naturaleza es percibida, este no es más que un marco de premisas, acerca de lo que constituye un problema, un método y una supuesta solución. Así mismo es en el área de la ciencia donde los científicos se proponen un problema científico y su desafío es hallar “una solución” que constituye un paradigma que  requiere de condiciones y presupuestos además de  tiempo y espacio, lo que lleva implícito el cambio de paradigmas; cuando esto sucede, se establecen nuevos presupuestos, condiciones, retos, oportunidades  que conllevan  al desarrollo. La palabra "eutanasia significaba, inicialmente, «buena muerte», sin dolores, en plenitud de conciencia. Luego adquiere una nueva connotación: la aceleración o provocación de la muerte de un enfermo, realizada por otra persona, con el objetivo de poner fin a sufrimientos intolerables e inútiles. Yo pienso que constituye un dilema ético y del punto de vista religioso porque algunos plantean que la muerte es el acontecimiento final de la vida, y nadie puede privar de este derecho al hombre, sino más bien debe ayudarle en dicho momento y que solo Dios es quien lo decide y otros opinan que el enfermo en estadio terminal no debe sufrir a estar en ese estado depauperante además de constituir un gasto físico y económico a los familiares a pesar de que en nuestro país  nos hemos formado sobre las bases éticas donde los servicios son gratuitos y accesibles que garantizan el mantenimiento de la salud. Aún persisten desacuerdo de si es lo correcto o no la práctica de este.  El médico debe tener siempre presente la obligación de preservar la vida humana, y el no causar daño (que se refleja en el juramento hipocrático) como premisa fundamental llevar la salud a la población tanto del punto de vista biológico, psíquico y social,  además de realizar tareas de profilaxis, prevención, tratamiento y rehabilitación. Realizando investigaciones, docencias, y superándonos cada día mas para poder brindar de nosotros lo mejor no solo en nuestro país sino en quien necesite de nuestros servicios. La dignidad es respeto a sí mismo y a los demás, es darse valor y dar valor a las cosas .La eutanasia pienso que debe ser practicada en el enfermo terminal solamente, siempre y cuando él y sus familiares lo decidan, que realmente no tenga curación ni otras alternativas pues otras afecciones con una adecuada calidad de vida, con posibilidades de controlar su patología cambiando estilos de vida y llevando un tratamiento adecuado aunque sea solicitado por el paciente no debe ser practicada , lo que necesita el enfermo es el amor, el calor humano y sobrenatural con el que pueden y deben rodearlo todos aquellos que están cercanos. Creo que debemos tener una vida digna y una muerte digna. La vida es algo muy preciado que solo el enfermo y/o  sus familiares tienen derecho a solicitar el fin de ella teniendo en cuenta la opinión del equipo de salud que realmente testifique que el paciente está en estadio terminal y no existen otras alternativas de curación.

Dra.Mileysa Hernandez Lorenzo

Residente 2 año Logopedia y Foniatría

 

 

 

 

Eutanasia… Un nuevo paradigma

La actividad humana es el motivo por el cual estamos en estos momentos aquí y ahora viviendo esta realidad. Todo lo que la humanidad ha logrado hasta ahora: la revolución científica, las nuevas tecnologías, la evolución del pensamiento, entre otras, es causada por ella, el ser humano ha evolucionado ostensiblemente con el paso del tiempo y todo gracias a la actividad humana. La curiosidad del ser humano y la necesidad de este de conocer el mundo que lo rodea, de no creer en el imposible sino buscar soluciones a ese imposible, y además conseguirlas, de no enfrascarse en viejas normas y paradigmas obsoletos sino tomar lo bueno de lo viejo y transformarlo en algo mejor, más sustentable y acorde a la realidad que se está viviendo, es como surge un nuevo paradigma, y este es directamente proporcional a la evolución del hombre y el mundo que lo rodea. Debemos tener en cuenta un cambio de paradigma implica comenzar de cero, y es por ello que a menudo esto trae como consecuencia diversidad de opiniones, dilemas éticos y cierta resistencia al cambio, como en el caso de la eutanasia y el suicidio asistido, en mi caso personal creo que como médicos nos formamos para servir a todo aquel que lo necesita, ya sea curando su enfermedad, aconsejándolo, brindándole amor o cumpliendo su última voluntad. En medicina cada paciente es único, y esto hace que cada uno llegue al final de su vida de una forma diferente, por ello es necesario tratar a cada paciente personalizadamente y de acuerdo a sus necesidades y a lo que cada uno considere digno en sus últimos días, a menudo se dice que morir dignamente es que el paciente deje de vivir con todos sus asuntos pendiente resueltos, pero ¿qué pasaría si llegara un paciente a nuestras manos, en estadío terminal y su última voluntad fuera la eutanasia? Entonces estaríamos ante una disyuntiva, si nos formamos para salvar vidas, ¿hasta qué punto estamos cumpliendo nuestra tarea como médicos?, ahora reflexiono, ¿es que ayudar a realizar lo que él considera morir dignamente no es también nuestra tarea?, ¿es el sufrimiento de algunas enfermedades en estadío terminal vivir dignamente? En mi caso nunca le plantearía a un paciente que se encuentra cerca de morir la eutanasia o el suicidio asistido como alternativa para terminar su vida dignamente, pero como parte de la medicalización de la sociedad y  los debates que existen en toda la comunidad médica sobre este tema, las personas conocen esta terminología y lo que implica, por lo que pudieran decidir su alternativa para morir dignamente. Yo, estaría de acuerdo con esta alternativa, siempre y cuando: el paciente lo tome como decisión haciendo uso de su libre albedrío , estuviera segura que el paciente se encuentra en estado psíquico y mental adecuando para decidir por sí mismo esta alternativa, y no estar influenciado por terceras personas, la ley de este país lo permitiera ( que no es el caso) y sobre todo y más importante hay que valorar las condiciones de este paciente y  la enfermedad que presenta, estar seguros que no hay alternativas de curación, pues todas las enfermedades en esta fase no son iguales ni tienen las mismas consecuencias para el paciente que la padece, por eso no se trata de cumplir caprichos por miedo del paciente a enfrentar su enfermedad, sino de ayudar a un paciente al que realmente le quede muy poco tiempo de vida a morir de la manera que el determinó como correcta.

Dra. Gabriela Cordero Abreu

Residente de 1er año de Ortopedia y Traumatología

HOD: Fructuoso Rodríguez

 

Eutanasia… Un nuevo paradigma

La actividad humana es el motivo por el cual estamos en estos momentos aquí y ahora viviendo esta realidad. Todo lo que la humanidad ha logrado hasta ahora: la revolución científica, las nuevas tecnologías, la evolución del pensamiento, entre otras, es causada por ella, el ser humano ha evolucionado ostensiblemente con el paso del tiempo y todo gracias a la actividad humana. La curiosidad del ser humano y la necesidad de este de conocer el mundo que lo rodea, de no creer en el imposible sino buscar soluciones a ese imposible, y además conseguirlas, de no enfrascarse en viejas normas y paradigmas obsoletos sino tomar lo bueno de lo viejo y transformarlo en algo mejor, más sustentable y acorde a la realidad que se está viviendo, es como surge un nuevo paradigma, y este es directamente proporcional a la evolución del hombre y el mundo que lo rodea. Debemos tener en cuenta un cambio de paradigma implica comenzar de cero, y es por ello que a menudo esto trae como consecuencia diversidad de opiniones, dilemas éticos y cierta resistencia al cambio, como en el caso de la eutanasia y el suicidio asistido, en mi caso personal creo que como médicos nos formamos para servir a todo aquel que lo necesita, ya sea curando su enfermedad, aconsejándolo, brindándole amor o cumpliendo su última voluntad. En medicina cada paciente es único, y esto hace que cada uno llegue al final de su vida de una forma diferente, por ello es necesario tratar a cada paciente personalizadamente y de acuerdo a sus necesidades y a lo que cada uno considere digno en sus últimos días, a menudo se dice que morir dignamente es que el paciente deje de vivir con todos sus asuntos pendiente resueltos, pero ¿qué pasaría si llegara un paciente a nuestras manos, en estadío terminal y su última voluntad fuera la eutanasia? Entonces estaríamos ante una disyuntiva, si nos formamos para salvar vidas, ¿hasta qué punto estamos cumpliendo nuestra tarea como médicos?, ahora reflexiono, ¿es que ayudar a realizar lo que él considera morir dignamente no es también nuestra tarea?, ¿es el sufrimiento de algunas enfermedades en estadío terminal vivir dignamente? En mi caso nunca le plantearía a un paciente que se encuentra cerca de morir la eutanasia o el suicidio asistido como alternativa para terminar su vida dignamente, pero como parte de la medicalización de la sociedad y  los debates que existen en toda la comunidad médica sobre este tema, las personas conocen esta terminología y lo que implica, por lo que pudieran decidir su alternativa para morir dignamente. Yo, estaría de acuerdo con esta alternativa, siempre y cuando: el paciente lo tome como decisión haciendo uso de su libre albedrío , estuviera segura que el paciente se encuentra en estado psíquico y mental adecuando para decidir por sí mismo esta alternativa, y no estar influenciado por terceras personas, la ley de este país lo permitiera ( que no es el caso) y sobre todo y más importante hay que valorar las condiciones de este paciente y  la enfermedad que presenta, estar seguros que no hay alternativas de curación, pues todas las enfermedades en esta fase no son iguales ni tienen las mismas consecuencias para el paciente que la padece, por eso no se trata de cumplir caprichos por miedo del paciente a enfrentar su enfermedad, sino de ayudar a un paciente al que realmente le quede muy poco tiempo de vida a morir de la manera que el determinó como correcta.

 

 1. La actividad humana

 

1. La actividad humana contribuye al desarrollo de las sociedades en dependencia del contexto histórico.

 

2. Paradigma se define como comportamientos o patrones a seguir. Por cambios de paradigmas se entiende romper patrones o reglas pre-establecidas.

 

3. Se consideran dilemas éticos ya que en dependencia de los distintos puntos de vistas se trata de quitarles la vida de manera asistida o no a un paciente con enfermedad terminal.

 

4. Una de las principales funciones del médico consiste en salvar vidas, aliviar el dolor o acompañar al paciente.

 

5. Es respetar a los demás y a uno mismo en todo momento.

 

6. Pienso que sería mejor tener una muerte digna y una vida digna.

 

7. Yo considero que existen casos que lo ameritan, ejemplo de pacientes en estadio terminal donde prolongar su vida sería prolongar su sufrimiento.

 

8. esta decisión debe ser tomada por un equipo multidisciplinario  de salud, integrado por psicólogos, trabajadores sociales y técnicos además de equipo médico.

 

Dra. Yenobis Calvo Vazquez

 

R3 Psiquiatría

 

 1. La actividad humana es

 

1. La actividad humana es la que permite el desarrollo del hombre, es mediante la cual el hombre utiliza los recursos de la naturaleza, los conocimientos y experiencias previas para el desarrollo y mejoramiento futuro.

 

2. Teniendo en cuenta que un paradigma es un patrón o modelo a seguir, un cambio de paradigma  se entiende por un cambio de las normas pre establecidas, de conceptos que marcan una norma según un momento histórico.

 

3. Son dilemas éticos debido a que rompen normas o costumbres de muchas culturas, se contrapone a lo que la mayoría tiene concebido como correcto, como lo permitido. Crea una controversia entre lo permitido y lo no permitido, entre lo correcto y lo incorrecto, dejando margen a la duda.

 

4. Los médicos se forman en primer lugar para promover salud, para prevenir enfermedades, y una vez establecidas estas para curarlas y rehabilitar a los pacientes. Para acompañar a los pacientes por el camino de la vida garantizando la salud y el bienestar por sobre todas las cosas y cuando esto ya  no es posible para reducir al mínimo su dolor y ayudarlo a morir en paz.

 

5. La dignidad consiste en respetarse uno mismo en todo momento y hacerse respetar por los demás. Es merecer el respeto y admiración de los otros hacia nosotros.

 

6. Ambas son necesarias, pues es tan importante vivir dignamente como morir dignamente.

 

7. Creo pudiera ser una opción para el paciente en estadio terminal o con otra patología invalidante irreversible que lleve al paciente a un estado de sufrimiento mantenido, siempre y cuando él este de acuerdo con ello si está en plena capacidad mental o lo decidió previamente, y este justificado por una comisión o colectivo médico.

 

8. Como comenté anteriormente, creo debería ser una decisión mutua, pues debe reunirse 2 requisitos indispensables, primero la voluntad del paciente que solicita dicha práctica y en segundo lugar no menos importante una patología en estado terminal o irreversible, que lleve al paciente a un deterioro físico y/o mental importante que este previamente avalado por un colectivo médico.

 

 

 

Dra. Mairim Escalona Gutierrez

 

R1 Psiquiatría Infantil.

 

EN DESACUERDO CON LA EUTANASIA.

Los médicos al enfrentaros a este tema siempre debemos recordar los  principios éticos  El Principio de Beneficencia y El Principio de No Maleficencia. Es decir abogar para que en vez de la Eutanasia se practique la  ORTOTANASIA:   que no es más que la Actuación correcta ante la muerte, por parte de quienes atienden al que sufre una enfermedad  incurable en fase terminal. Es Proporcionar todos los cuidados físicos, técnicos y  espirituales para aliviar el sufrimiento físico y espiritual, del paciente en situación terminal. Sin acortar  intencionadamente su evolución ni utilizar medios  demostradamente ineficaces que puedan alargar su sufrimiento.

 

Dra. Leticia Mieles

R2 MGI

 

 aqui viene mi opinion

 aqui viene mi opinion respecto a los comentario 

Pienso al igual que la Dra. Leticia Mieles. Me opongo a la eutanasia

producto a que en nuestra enseñanza y en la ética médica se dice de

hacer por la vida, no por la muerte por lo que apoyo y estoy en

acuerdo con la ortotanacia no es más que el buen actuar ante la

terminación de la vida es decir la muerte.


Cumpliendo la voluntad del paciente

Respeto la opinión de mi colega aunque no concuerdo con ella, pues parte de nuestro deber como médicos es ayudar a que este paciente tenga una muerte digna, y si para el la eutanasia es la manera de obtener esa dignidad en sus ultimos días no veo porque no pueda ser así, siempre y cuando su enfermedad verdaderamente no tenga solucion. Además no creo que con esto estemos violando ningún principio ético pues estamos cumpliendo lo que el paciente con su libre albedrío considera como correcto.

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